Los domingos son perlas solitarias, en el impuesto collar de la semana. Cada domingo es una cuenta melancólica, lágrima blanca que parece inofensiva, la promesa del mañana será otro día. Aunque los días pasen, el moverse por la calle cobre de vez en cuando una sonrisa, el cielo brille o la vida fluya, siempre se lleva colgado un domingo, que pega en el pecho, que atora el suspiro, que nubla el cristal de la ventana al recargar la cabeza cuando respiras y le niegas una mirada a la tarde.
Blog de experiencias cotidianas. Te hablaré de libros, de cine, amor y desamor. Te hablaré de lo que hablamos todos.
Entradas populares
-
Este cielo amanecido, con ojos grandes y grises, se asoma a mi ventana y sólo encuentra un café frío, tras el desvelo y la ausencia. Hoy m...
-
Quebrada como el silencio como el rayo que ha quebrado nuestro cielo como el florero roto en la ventana que aún guarda una flor marchita...
-
Bajo mi cielo azul y Casiopea la perfección de luces y milagros el respiro profundo entre mis labios y tus ojos aquí para que crea que ...
-
Los segundos gotean, la fuente que ayer contenía frutas verdes, se convirtió en un recipiente desbordándose de tiempo. No lo pude soportar. ...
-
Mi cuerpo es un lienzo tendido que mira y descubre el claroscuro filtrado en la persiana. Líneas verticales se componen en las sombras, se p...
-
Bruma, deja de ser nostalgia. Recoge tu cortina y vete al desierto. Adquiere una causa, construye una nube perdurable y estática donde sí se...
-
Luca me ha dicho que me extraña ¿y yo qué siento? Le ha contestado mi silencio. Recién cerré y no puedo despegar la espalda de la puerta. Qu...
-
Las velas rojas se apagan a las once. Hay un coro de grillos ausente, mientras voy subiendo con el humo del incienso. No hay lecturas, sólo ...
-
En el pasado, tuve cerca un espejo de mar y muchos domingos de cielo y de tierra. Luego mi vida estuvo rodeada de montañas, azules y grises...
-
Nosotros parecíamos felices. Aunque de sobra se sabe que el concepto de ser feliz cada uno lo inventa a su manera. La palabra felicidad, si...
2 comentarios:
Hola Graziela,
Vengo a devolverte la visita y me encuentro con esta reflexión sobre el pobre domingo.
Me has hecho pensar en esas sensaciones que a veces se acumulan en esa tarde y que hacen que se le nieguen las oportunidades de ser una tarde espléndida. Será cuestión de intentar hacer de cada tarde un buen día aunque sea una tarde de domingo con toda su mala prensa.
Un saludo
Gracias Conxita. Es verdad. Pobre domingo prejuzgado! Habrá que reinventarse y darle otra oportunidad pero a veces es como muy difícil quitarse los tatuajes imaginarios! Contenta de que te hayas detenido por acá. Un abrazo!
Publicar un comentario