Debe ser que ayer me miraste y que en ese universo de tus ojos descubrí lo que siempre quise ser. Que después de tanto hoy pueda ver en mis brazos que no hay cansancio, sólo abrazos. Que pueda ver en mis piernas que no hay edad, sólo caminos. Que en mi respiro no se aloje la ansiedad. Debe ser que ayer me llamaste y mi nombre me supo diferente. Quiero esa mirada y ese abrazo. Quiero nuevos caminos y sabores diferentes. Quiero ese respiro que no abruma que me deja estar en paz contigo o sola.
Blog de experiencias cotidianas. Te hablaré de libros, de cine, amor y desamor. Te hablaré de lo que hablamos todos.
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viernes, junio 30, 2017
jueves, junio 29, 2017
Despedida mañana en la estación
El fuego de la noche de San Juan quedó atrapado en sus ojos,
como el color de la miel quemada. Le
dijeron pide un deseo y no pidió uno. Incontables peticiones derramó en la
hoguera. Tal vez uno por año. Y ya son veinte los años que han pasado. Hoy me
ha mirado y me ha pedido algo. Que se le acabaron los deseos, que precisa el
fuego de otra noche. Voy a despedirle mañana en la estación. ¿Y qué conmigo? Nada,
yo nunca creí en las hogueras, nunca pedí deseos en la noche de San Juan. Pero
tengo los ojos como ríos y un amor que no puedo derramar.
jueves, junio 15, 2017
Ojalá mis ojos fueran un señuelo
Voy a mirarte, ojalá mis ojos fueran un señuelo, para que no
te fueras, para que mi respiración descansara en tu piel como si fuera un
desierto de deseos, donde no dijeras quiero irme, quiero saber cómo es la luna
más allá del horizonte, quiero estar seguro que no se esconde otro color en el
ocaso. Pero todo tú eres latido, eres vuelco de una vida que no cesa, para ti
no existen los letargos, ni las dudas que te hicieran conformarte. Ni siquiera la lluvia borrará tus propias
huellas, vas dejando tanta vida y enganchando de ti tanta pasión, que es muy difícil
descocerse el corazón de tu camisa.
Ojalá mis ojos fueran un señuelo, para que por fin no abrieras esa
puerta y abrazada a ti fuera fundida a esa esencia que llevas en la sangre. Pero
no soy luz, ni mirada, ni deseo. Soy un lapso
que justo hoy termina. Cuando des la espalda y me desprendas.
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