De pronto a su mente llegó una palabra inusual. Poderosa y mística dicen algunos. Sin embargo para ella era sólo una palabra. Mandala. Lo dijo en silencio. Y comenzó a dibujar con base en un pequeño circulo, un complejo bosque de figuras. Esa tarde estuvo caminando por la plaza y en varios puestos ofrecían antigüedades y libros viejos. Un póster colgado de una pared falsa lleno de colores y formas, le invitó a acercarse y descubrir de cerca los mandalas. Al verla, una mujer de cabello negro y ojos grandes, le dijo, "puedes conectar tu mundo interno con la realidad exterior" toma una hoja y llévala a casa, dedica unos minutos a la creación. Regresa mañana a contarme que ha pasado. Esa noche, el cielo se abrió en varios fragmentos, desplegando figuras de colores. En una noche solitaria, un pedazo de papel le acompañó en el nacimiento de cientos de estrellas nuevas. Su sangre se llenó de sueños y la palabra inusual se volvió parte de su esencia.
Blog de experiencias cotidianas. Te hablaré de libros, de cine, amor y desamor. Te hablaré de lo que hablamos todos.
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viernes, mayo 27, 2016
jueves, mayo 19, 2016
Neblina, niebla, yo.
Ligera, como una exhalación de cigarrillo, o el color tenue de un reflejo, como la frescura que después de una noche crece con la mañana. Blanca y azulada, como el despertar de un sueño. Es la neblina a mi paso y su compañía puede resultar un consuelo.
Densa, como la incertidumbre, como las dudas mas graves en mi vida. Como ojo nublado pero vigilante que espera mi reacción en ciertas horas. Como ceguera de leche y circunstancia indirecta. Siempre quiero evitarte, niebla.
Pequeña sonrisa de sol
Pequeña sonrisa
fragmento de tres centímetros convertido en chispa
y luego en luz natural
de todos los espacios
Sin ti
la ausencia dispara golpes acechando mi ansiedad
Contigo
tus dientes de sol muerden la oscuridad de los huecos
y devuelven el canto a las horas
a los días
a los tiempos
Pequeña sonrisa de sol
tan pequeña en el inmenso universo
si faltaras
el mundo no estaría completo
martes, mayo 17, 2016
Hasta el internet tiene su día
¿Recuerdas la primera vez que te conectaste por internet?
Yo tengo el recuerdo que fue cierto día a finales de 1997, estaba en la oficina de mi jefa, que por alguna razón me encargó algo de lo cual no tenía la mínima idea de cómo hacer. ¡Si nunca había entrado a internet! Este suceso puede resultar ridículo y tardío ya que la web estuvo disponible desde tiempo atrás y yo a mis veintitantos años estaba ajena a aquello.
La primera página a la que accedí fue Altavista, el buscador mas popular de los noventa, derrotado tras la llegada de Google. Aún recuerdo la primera sensación (tal vez nadie sintió lo que yo) una mezcla de curiosidad con misterio, porque en realidad internet era un misterio para mí. No sé, pero yo me imaginaba a la red, como eso, una red de telaraña, donde una cosa conectaba a la otra y el espacio era infinitamente misterioso, donde podrías quedar atrapado en el tiempo.
Luego vendrían mas accesos, buscadores como yahoo, correos por el hotmail. Y un exceso de confianza en el uso de ICQ, donde alguien te tocaba la puerta y resultaba emocionante. Un indispensable Messenger y el incipiente YouTube. Hasta el omnipresente Google.
Han pasado tantos años que la vida postmoderna se cuenta casi toda a través del internet.
No estaría aquí escribiendo un blog. Y al escribirlo vuelvo a sentir la emoción y el misterio de los primeros años, porque sé que mi mensaje llegará, a lugares insospechados, en una red de conexiones infinitas, como la vieja botella tirada al mar que imaginaste que alguien leería.
Feliz día.
viernes, mayo 06, 2016
Lugares en los que casi no se piensa
Al menos en México, existen ciertos lugares desolados y perdidos en el olvido. No son precisamente callejones oscuros o sendas abandonadas. Son en la mayoría de las veces, lugares limpios y ordenados, silenciosos y tenues. Con aromas viejos a páginas amarillas, con historias húmedas de mar, o resecas narraciones de desierto. Con cuentos de planetas, crónicas de selva, abrumadores misterios, mitos y ballenas. A los que siempre se quisiera llegar pero nunca lo podemos hacer. Porque cuenta más el tiempo afuera, el sentido práctico, las obligaciones diarias. El "qué me va a quedar por ir ahí". Poco a poco desaparecen ante el olvido de gobiernos, falta de atención y presupuesto. Ausencia de personas que se den el tiempo. A dónde pararán en el espacio todos esos objetos tangibles que llevan sus historias adentro, con sus pastas duras y sus recuentos. A dónde ese inventario de secretos que sólo se saben al abrirse, como cajas mágicas de sueños. Quizá en un mar inventado por ellos mismos donde libros y bibliotecas naveguen hacia el fin del tiempo.
martes, mayo 03, 2016
Doce fragmentos
Doce fragmentos de ti, forman mi vida contigo. En cada fragmento hay un pedazo de corazón gastado, una cantidad de latidos disparados y un montón de respiros que acompañan toda esta experiencia. Yo no te regalo doce rosas, prefiero acomodarte en doce cuadros. Con tu rostro, mis muecas y el ocaso.
viernes, abril 29, 2016
Copenhagen
No antes en mis Fragmentos de Universo había escrito una reseña, Copenhagen bien vale la pena para estrenar este formato de texto. Película del 2014 que llegó a mí sin que yo la buscara, como me suelen haber llegado la mayoría de las cosas que se quedan para siempre.
Con una banda sonora cautivadora, en particular la pieza medular de Stoffer and Maskinen "Vi to er smeltet sammen" (Nosotros dos fusionados), una excelente fotografía y una estupenda narración, Copenhagen es la opera prima de un director al parecer independiente del que poco se conoce, Mark Raso, de origen canadiense y con experiencia previa en short films.
La película logrará atrapar la atención de adultos jóvenes en esa etapa platónica donde se piensa ser libre por siempre y capta también la nostalgia de adultos mayores, en un momento de la vida en el que te viste transitando en bicicleta con la chica de tus sueños. La búsqueda de una familia perdida entre los retratos de una Europa que todos hemos anhelado un poco, enmarca este movimiento de personajes a la deriva del tiempo, con el único propósito importante a cierta edad: vivir.
Siguiendo un guión muy bien trabajado, el filme refleja dos momentos muy actuales en las sociedades modernas, adultos atrapados en ropa de adolescentes y niñas que sostienen la mirada como jóvenes de veinte. Los dos personajes centrales, con edades diferentes, no son lo que su edad refiere, él de casi treinta, antipático y patán como un chaval de secundaria y ella de catorce años enigmática y osada como una mujer de veintiocho. Cada uno en su propia percepción, se encontrarán sin saberlo, provenientes de una búsqueda ignorada, profunda y también ajena, la búsqueda del amor. Y ese mismo punto los llevará a una confrontación con ellos mismos que los hará madurar.
Copenhagen es sin duda uno de los mejores descubrimientos de los últimos meses para esta mujer Generación X, cuya inspiración en el tiempo han sido las historias cotidianas, idealistas y europeas.
jueves, abril 28, 2016
Corazón de florero roto
Quebrada
como el silencio
como el rayo que ha quebrado nuestro cielo
como el florero roto en la ventana
que aún guarda una flor marchita por dentro
como el silencio
como el rayo que ha quebrado nuestro cielo
como el florero roto en la ventana
que aún guarda una flor marchita por dentro
domingo, abril 24, 2016
Sobre un libro
Muchos escribieron algo referente al Día Mundial del Libro. Y me quedé pensando en qué tenía yo que decir al respecto. Sólo tuve ideas vagas o repetitivas y desistí de caer en un lugar común. Pero ahora que vuelvo a pensar en esto, escribo y tengo un libro aquí enfrente, como paciente y silencioso amigo que me espera. Creo que los libros tienen una personalidad de objeto pero también una esencia muy unida a la necesidad humana: la compañía. Entonces dejan de ser objetos y se vuelven presencias. Están contigo cuando no quieres llegar solo al café. Cuando en la sala de espera prefieres no hablar con nadie. Cuando se te cae un plan en día nublado y terminas por buscarle, cuando ya nadie te espera.
Debe ser que esta entrada esté cayendo ahora mismo en el lugar común que prefería evitar, pero quién si no el libro de mi mesa me ha dicho sin palabras que leer o escribir es mejor que esperar.
Debe ser que esta entrada esté cayendo ahora mismo en el lugar común que prefería evitar, pero quién si no el libro de mi mesa me ha dicho sin palabras que leer o escribir es mejor que esperar.
sábado, abril 23, 2016
Fragmentos
Fragmentos
de cielo en mi ventana
de tiempo en mis latidos
de oscuridad en mi sombra
El goteo de la tarde que transcurre
es bruma en mi cabeza
tu fragmentada imagen no deja de seguirme
de cielo en mi ventana
de tiempo en mis latidos
de oscuridad en mi sombra
El goteo de la tarde que transcurre
es bruma en mi cabeza
tu fragmentada imagen no deja de seguirme
viernes, abril 22, 2016
Hacia donde miras
Hay un cielo silencioso que te aguarda, no es nublado, ni luminoso, ni dulce. Es el cielo al que miras recostado, a donde acuden tus ojos al abrirse. Es la mancha que quisieras despintar, la preocupación de tus amaneceres, la oscuridad al apagarse la vela. Pero si miras a tu izquierda en la ventana, casi siempre encuentras una luz. La farola, el sol o las estrellas. La ventana del vecino desvelado. Que no te abrume tu cielo desvalido. Intenta mirar hacia otro lado. Donde una chispa te diga intempestiva, no estás tan solo.
martes, abril 19, 2016
Cómo percibes tú la poesía
No hay una manera general de decir, la poesía es esto, debes sentir aquello, temblar de emoción o aburrirte como rana en el estanque sin agua. La poesía tampoco es la relación de las letras con el amor, ni con el olvido, ni la tragedia. Tampoco es la versión mas cursi de un ser o la herramienta de conquista de un osado. La poesía es mirar a través de otra ventana, es como pedirle prestado a un autor sus ojos y sus palabras para hablar de algo tan cotidiano, que de tanto estar ahí lo dejaste de ver.
Es como si aprendieras a leer con imágenes. Eres libre a percibir la poesía como tus sentidos prefieran, la única condición es dejarse llevar.
Es como si aprendieras a leer con imágenes. Eres libre a percibir la poesía como tus sentidos prefieran, la única condición es dejarse llevar.
domingo, abril 17, 2016
Vuelo azul
Son veinticinco sueños capturados
en un vuelo azul de mariposa
con el dedo pinchado ante la rosa
por memorias y cielos olvidados
en un vuelo azul de mariposa
con el dedo pinchado ante la rosa
por memorias y cielos olvidados
Yo te busco a ti
Yo te busco a ti, con esta vida imperfecta. Con las huellas del olvido entre los brazos y la evasión enredada entre mis piernas, la que me hace huir y regresar, como una nube indecisa que no sabe si llover o mitigarse. Yo te busco a ti y sé que no me buscas. Hay tantas distracciones en la calle y tanta soledad en mi penumbra. Yo te busco a ti, ¿y tú qué buscas?
sábado, abril 16, 2016
viernes, abril 15, 2016
jueves, abril 14, 2016
Estación
Una mirada hacia arriba
y la prisa en tu rostro bajando la escalera
mi invisible presencia matutina
ante el enigma de tus pensamientos
es el ruido urbano de las horas
cotidiana respuesta a mi pregunta
Te alejas y todo sigue
la gente que rebasa mi pasos
los vagones que se alejan
y el retumbar sigiloso de mil corazones latiendo
Nadie tiene que entender
te he perdido entre la gente
sin que te dieras cuenta
martes, abril 12, 2016
Por entregas
Por entregas
el correo
las series
los inviernos
las quincenas
los viajes
o los sueños
Las noticias
los mensajes
los silencios
las miradas
los enigmas
los deseos
Imperfecta entrega de un momento
es tu adiós envuelto entre montañas
tu presencia por entregas y a destiempo
por entregas me convierte en una extraña
el correo
las series
los inviernos
las quincenas
los viajes
o los sueños
Las noticias
los mensajes
los silencios
las miradas
los enigmas
los deseos
Imperfecta entrega de un momento
es tu adiós envuelto entre montañas
tu presencia por entregas y a destiempo
por entregas me convierte en una extraña
Olvido
Leer pasos en lugares anteriores
pensando en que tus huellas podrían haberse quedado
pero sólo el sol sabe a donde fueron a parar
los instantes en que me pensaste
y el color de aquel día que partiste
como quien sube a un tren silencioso
y en cámara lenta olvida
me has puesto en un rincón de la memoria
como cuando se deja de recordar la textura de un árbol
que abrazaste y al que jamás habrás de regresar
lunes, abril 11, 2016
Qué duele más
De las crisis, cuál duele más, el dolor físico como el de una migraña que te taladra justo arriba del ojo izquierdo, o el dolor del amor que ha traicionado. Quiero pensar que el dolor físico puede pasar pronto, pero siempre conserva planes de regresar, Mientras uno se hace a la idea de que todo estará mejor. ¿Y acaso el dolor del amor se va algún día? El dolor del amor regresa y se instala, se hace el desentendido y se vuelve a hacer presente. Entonces, no lo sé. No sé que duele más, si mi enfermedad hostil o tu partida. Que no sana la herida al corazón.
viernes, abril 08, 2016
La tarde que huele a café con nubes
Esta tarde huele a café con nubes
a volátil sueño inalcanzado
a silencio de pájaros en lluvia
a risa escondida detrás de tus manos
a volátil sueño inalcanzado
a silencio de pájaros en lluvia
a risa escondida detrás de tus manos
miércoles, abril 06, 2016
Fragmentos de un árbol
Árbol solitario en el ocaso
refugio de pájaros ausentes
vestido inusual entre las ramas
cuerpo de texturas resistentes
Sombra anticipada de los vuelos
que vendrán a parar en temporadas
cuando el viento sople los desvelos
se borraran como velas apagadas
Yo seguiré de pie según mi suerte
anhelando momentos y llegadas
recordando tu presencia ante la luna
en las noches cuando ya no tenga nada
viernes, abril 01, 2016
Horizonte y tierra
Tierra roja que abraza mi horizonte
con brazos infinitos y brillantes
ante un sol quebrado y deslumbrante
que creí perdido entre los montes
Besaré tu mirada por la tarde
y mis pies besaran esta tu tierra
de un ocaso la sombra que se cierra
esconde un corazón que adentro arde
con brazos infinitos y brillantes
ante un sol quebrado y deslumbrante
que creí perdido entre los montes
Besaré tu mirada por la tarde
y mis pies besaran esta tu tierra
de un ocaso la sombra que se cierra
esconde un corazón que adentro arde
Breve
Hay árboles que mecen pensamientos
son la danza silenciosa de un concierto
donde el viento pone música de fondo
y las aves marcan ritmo con su vuelo
son la danza silenciosa de un concierto
donde el viento pone música de fondo
y las aves marcan ritmo con su vuelo
jueves, marzo 31, 2016
Suaves versos en las horas con prisa
Buscaré tu latido entre mis venas
silente permanencia de un deseo
desde un día que vuela en su ajetreo
hasta mis noches caídas y serenas
Serás letra y espacio de mi verso
un fragmento de estrella inesperada
suave viento de sombra adulzorada
y pieza que completa mi universo
silente permanencia de un deseo
desde un día que vuela en su ajetreo
hasta mis noches caídas y serenas
Serás letra y espacio de mi verso
un fragmento de estrella inesperada
suave viento de sombra adulzorada
y pieza que completa mi universo
martes, marzo 29, 2016
Buenas tardes al sol
Con el cabello hambriento de brisa y la piel perfumada de verano, voy tejiendo un lazo entre tu cuello y mi boca, que sirva de refugio a mis sentidos, para desconcertar el tiempo y dar la espalda al abismo que me rehuso a mirar.
lunes, marzo 14, 2016
Jamás volvieron a verse
Ella, tan delgada y feliz, se hacía sus vestidos con pedazos de tela blanca, dibujando soles y cielos azules.
Él tan apagado, vestía de oficina con camisa gris y el color de sus zapatos se confundía con la calle.
En una esquina se encontraron y ella sonrió. Como le sonríe a todos.
Y él callado la evadió, como evade a todos.
Después de unos meses, ella comenzó a vestirse de noche, su vestido era negro y sin estrellas.
Y a él le regalaron una camisa amarilla que un lunes se atrevió a usar.
En otra esquina se encontraron y ella no sonrió. Como dejó de sonreír a todos.
Y él tan callado la miró.
A ella se le cayó su bolso en forma de luna
Y él le ayudó a recogerlo.
Le preguntó cómo estaba y ella no respondió.
Ella se perdió en la calle oscura y su vestido se confundió en la distancia.
Él entró en un bar.
A veces el universo no conspira.
Jamás volvieron a verse.
viernes, marzo 11, 2016
Común
Ser mujer es tan comúnmente común como tan común es la tormenta... yo no lo escribí, lo escuché por ahí...
jueves, marzo 10, 2016
De la soledad en marzo
La soledad es un tema inagotable, una palabra que se puede escuchar a diario o se puede leer en todas partes. Buscarle un sentido a la existencia también es un lugar trillado, donde muchos vamos a dar y nos miramos sin saber qué decirnos o cómo acompañarnos. Ni quien nombre a la soledad, pero siempre llega. Quien le dé la bienvenida que le sirva un café y cuide no se le enfríe, a ver si le cuenta su secreto. Quien la ignore que sonría. Y quien se haya encontrado en plenitud un día, pero que por la noche en lugar de que el amor le abrace le ciña esa presencia no nombrada, que busque en su interior lo que haya quedado de un anhelo, se deshaga de lazos y libere sus horas, quizá llegará a ese lugar trillado donde vamos a dar los olvidados y aunque no encontremos la respuesta al menos nos haremos compañía.
martes, marzo 08, 2016
Más de marzo
Y como este mes me la he pasado describiendo, pensando y observando cómo transcurren los días de marzo, va otra percepción de mi universo fragmentado.
Sí, antes tenía el corazón entero
hoy lo tengo dividido en incontables fragmentos
es un rompecabezas de colores
cuyas piezas he de dispersar sobre mi tierra
porque no soy de agua ni de viento
porque ando y busco pisar fuerte
Vuelvo y me sostengo
armo y desarmo el corazón
cuidando de mi misma entre las horas
para mirarme al espejo
y encontrarme
no necesito que alguien más me busque
Sí, antes tenía el corazón entero
hoy lo tengo dividido en incontables fragmentos
es un rompecabezas de colores
cuyas piezas he de dispersar sobre mi tierra
porque no soy de agua ni de viento
porque ando y busco pisar fuerte
Vuelvo y me sostengo
armo y desarmo el corazón
cuidando de mi misma entre las horas
para mirarme al espejo
y encontrarme
no necesito que alguien más me busque
sábado, marzo 05, 2016
Otra vez marzo
Este viento de marzo siempre se presenta con un matiz de incertidumbre, no sabes si viene frío, no sabes si será cálido, pero te moverá el cabello y sentirás la nostalgia de otra estación que habrá de irse. Aprenderás a leer en las horas, que una luz brillante te sigue y no sabes si celebrarlo o admitir sin más que el tiempo pasa y es demasiado rápido, sobre todo cuando te sorprende ante propósitos incompletos. Marzo es el fin de otra cita que comenzó cuando te pintaste los labios color de otoño y envolviste tu cuello con hojas caídas. Marzo es el tiempo de buscar un color pastel, de disipar las dudas con flores nuevas y revolver el armario, buscando remedios para evadir la tristeza
jueves, marzo 03, 2016
Un vuelco
Un vuelco y el corazón olvida
la flor marchita se esconde en la hoja
y así sin mas desaparezco
Un tramo y mi ser se siente mas seguro
mi torre se vislumbra entre la bruma
y mas de una vez el sol pide quedarse
Un lapso y me dejas de ver
al final la senda está perdida
martes, marzo 01, 2016
El color de marzo
¿Qué color le pondría al mes de marzo?
Amarillo para anunciar el sol
o verde en mención de la esperanza por las hojas nuevas
¿Con qué tono describiría tu presencia?
Blanca como un sueño cumplido y despertado
o gris por la bruma que a veces me reflejas
¿Cómo pintar el futuro en esta tierra?
Con un corazón naranja
para anunciar que el tiempo no se acaba
y mi luz ante tu bruma es infinita
Amarillo para anunciar el sol
o verde en mención de la esperanza por las hojas nuevas
¿Con qué tono describiría tu presencia?
Blanca como un sueño cumplido y despertado
o gris por la bruma que a veces me reflejas
¿Cómo pintar el futuro en esta tierra?
Con un corazón naranja
para anunciar que el tiempo no se acaba
y mi luz ante tu bruma es infinita
lunes, febrero 29, 2016
Retrato de un corazón imperfecto
Disperso y cálido
incierto y dulce
así tengo el corazón
que se pierde entre formas y palabras
que repite sin querer lo repetido
desde los bordes que rebosan ansiedad
hasta el centro
que late en silencio
y nombra el deseo de ser libre
Altivo y desprendido
Distante y eufórico
de hechura corazón de mis hilvanes
sutil reminiscencia de mis sueños
miércoles, febrero 24, 2016
Mirada hacia el oriente
Mirar al oriente es respirar distancia
sentir el anhelo de atravesar los cerros y volar
entre el azul de las piedras
y el gris de la carretera
Mirar al oriente es pensar en un abrazo
Un paisaje con molinos eólicos me dice que todo estará bien
Voy y regreso
Y lo que creí que no lograría lo resuelvo
a pasos
a respiros
a intentos
a logros
y a favor de nuevos vientos
Mi cielo azul, mi camino de hoy entre los cerros.
sentir el anhelo de atravesar los cerros y volar
entre el azul de las piedras
y el gris de la carretera
Mirar al oriente es pensar en un abrazo
Un paisaje con molinos eólicos me dice que todo estará bien
Voy y regreso
Y lo que creí que no lograría lo resuelvo
a pasos
a respiros
a intentos
a logros
y a favor de nuevos vientos
Mi cielo azul, mi camino de hoy entre los cerros.
sábado, febrero 20, 2016
Días de Otoño
“Si no podemos amar viendo que la noche avanza,
celebremos una alianza con ese sueño mentido.
Un día acabará el olvido o acabará la esperanza.”
Días de Otoño (1962)
celebremos una alianza con ese sueño mentido.
Un día acabará el olvido o acabará la esperanza.”
Días de Otoño (1962)
viernes, febrero 19, 2016
No esperes
Ni hoy ni nunca la lluvia tiene que venir a camuflar tus lágrimas. El pájaro que ayer pareció haberte sonreído con su canto no tiene por qué volver. La rosa marchitará mañana. Y así como esperaste en el café de la esquina a que viniera por ti sin haber aparecido, es probable que la tarde empiece a desdibujar su figura de tu lado. No esperes que las palabras sean promesas, ni que las promesas se cumplan. Aún el mas cálido y loco amor, se congela en el invierno. No esperes otra luna. No esperes otro beso. No esperes que alguien venga para acariciar tu frente. Espera nada y todo lo que no es nada, unirá poco a poco tus pedazos, llevará tiempo, pero un día al mirarte en el espejo, estarás entero.
miércoles, febrero 03, 2016
Un respiro
Un respiro
me puede llevar al otro extremo del puente
o al precipicio de la angustia
a la alegría de verte
o a la sombra de dejarte
a contener mi ansiedad
o a liberar la tormenta
a desembarcar mi ruta
o a quedarme quieta
Con un respiro esta tarde puedo decidir permanecer en la callada duda
o correr y perder el aliento
y tal vez más.
me puede llevar al otro extremo del puente
o al precipicio de la angustia
a la alegría de verte
o a la sombra de dejarte
a contener mi ansiedad
o a liberar la tormenta
a desembarcar mi ruta
o a quedarme quieta
Con un respiro esta tarde puedo decidir permanecer en la callada duda
o correr y perder el aliento
y tal vez más.
martes, enero 19, 2016
lunes, enero 18, 2016
El sol sin ti
El sol sin ti
es una caricia fría
espasmo y tormenta en mi eterna noche
He guardado las horas que me quedan
en un cuenta gotas color ámbar
para mirar mi reflejo en sepia
y buscarte hasta en las mínimas cosas.
es una caricia fría
espasmo y tormenta en mi eterna noche
He guardado las horas que me quedan
en un cuenta gotas color ámbar
para mirar mi reflejo en sepia
y buscarte hasta en las mínimas cosas.
miércoles, enero 13, 2016
Una más
Hoy me siento como si vislumbrara un cometa en dirección a mi cuerpo. Un golpe inminente. Una caída ya dispuesta. Aunque me mueva o pretenda no pensar, veo la ruta, soy el destino. Aquí no hay nada que salvar. Para el universo entero yo estoy bien, así que tendré que ajustarme al caos. Que hay cosas peores que recibir el impacto de un cometa, y yo soy una más.
lunes, enero 11, 2016
Buen viaje
Te has ido en lunes, cuando aún no me quitaba la camisa del domingo, ni la tristeza, ni el sueño. Pero la mañana golpea la puerta, pide entrar y la he dejado, para sentarnos los dos a recordarte. Adiós. Que tu viaje esté envuelto de colores y tus ideas tomen forma en otro espacio. Planeth Earth is blue and there´s nothing I can do. Buen viaje, mi leitmotiv cuando el futuro se me volvió sepia.
viernes, enero 08, 2016
Presente
Este cielo amanecido, con ojos grandes y grises, se asoma a mi ventana y sólo encuentra un café frío, tras el desvelo y la ausencia. Hoy mi cuerpo no escucha su latido, el vacío es un océano que ha inundado todo de silencio. La esperanza se ha ido, ver bajar la marea es haber perdido cada intento como tantas veces y hay anhelos que ya no se recuperan. Mi corazón debe encontrarse en otro lugar, otro cielo hace diez años le dijo que debía encontrar su montaña, viajar en un cometa, amarrarse a un girasol. Debió abandonar este cuerpo sin sentido. Busco una voz que por dentro de mi diga que debo salir a perseguirlo, pero no la escucho, el incesante respiro del mar lo llena todo.
miércoles, diciembre 30, 2015
Con mi piel de sombra, bordaré tu cuerpo entre hilos de memorias
Con mi piel de sombra
Bordaré tu cuerpo entre hilos de memorias
Me adhiero a ti
Y apenas me percibes
Es así como pretendo este amor
Entre unión y distancia
Siendo satélite que avive tus latidos
Y manto en tu espalda a la caída del sol
Con un caracol de palabras
Te diré cuánto falta para llegar al mar
Bordaré tu cuerpo entre hilos de memorias
Me adhiero a ti
Y apenas me percibes
Es así como pretendo este amor
Entre unión y distancia
Siendo satélite que avive tus latidos
Y manto en tu espalda a la caída del sol
Con un caracol de palabras
Te diré cuánto falta para llegar al mar
jueves, diciembre 24, 2015
Luna hoy
Fue la luna, la que puso el brillo de tus hombros en mis ojos perdidos de razones, la que me hizo comenzar otra vez en este cielo, que te refleja completa, con tus pasitos de nube galopante hacia la playa, para refugiar tus pies en un circulo de arena, que te haga mirar y volver entusiasmarme con tu luz en una noche, en que no esperaba nada.
jueves, diciembre 17, 2015
miércoles, diciembre 16, 2015
Líneas
Este amor es flor de carretera
Que mira al ocaso acontecido
Va en línea paralela hacia el olvido
Uniendo a las hormigas en hilera
Es la marcha del tiempo en los segundos
La rítmica obsesión de una llegada
Es la vuelta al sol desde la nada
Es el tren que avanza moribundo
Como un surco de apegos sepultados
Ante la ausencia de todas las estrellas
Desdibujo en la arena de tus huellas
Y un distante latido abandonado
Que mira al ocaso acontecido
Va en línea paralela hacia el olvido
Uniendo a las hormigas en hilera
Es la marcha del tiempo en los segundos
La rítmica obsesión de una llegada
Es la vuelta al sol desde la nada
Es el tren que avanza moribundo
Como un surco de apegos sepultados
Ante la ausencia de todas las estrellas
Desdibujo en la arena de tus huellas
Y un distante latido abandonado
sábado, diciembre 12, 2015
Antes y después
Parece lento el viaje de
las nubes, como la travesía del otoño en esta tarde. Pero el tiempo no perdona,
cada gota de segundo es lacerante y cada instante sabe a un trago de temor. La
sospecha de que afuera está el futuro, asomando en el ojillo de la puerta, me
aleja de mi esencia que hoy parece derrotada. Hay un antes y un después en
todas las historias. Mi antes comenzó en tus ojos, en el momento que adiviné
tu rostro, en el trayecto que te vi crecer. Mi antes ya terminó, en el segundo
quebrado que durmió tu risa, en el ahora en que espero que despiertes. Hoy el futuro imprudente me vigila. Después no sé qué
haré.
jueves, diciembre 10, 2015
miércoles, diciembre 09, 2015
Wish you were here
How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls
Swimming in a fish bowl,
Year after year,
Running over the same old ground.
What have we found?
The same old fears.
Wish you were here.
Soy el alma perdida de la letra, que habita el espacio del silencio. La que inventa un sueño y el tiempo lo estrella contra el muro de cristal de una pecera. La que aprende a vivir de respiros prestados, porque al final se sabe que quien vive así de nada es dueño.
We're just two lost souls
Swimming in a fish bowl,
Year after year,
Running over the same old ground.
What have we found?
The same old fears.
Wish you were here.
-Waters, Gilmour-
Soy el alma perdida de la letra, que habita el espacio del silencio. La que inventa un sueño y el tiempo lo estrella contra el muro de cristal de una pecera. La que aprende a vivir de respiros prestados, porque al final se sabe que quien vive así de nada es dueño.
lunes, diciembre 07, 2015
Lo que nos queda después
El otoño guarda en tu cabello
los últimos rastros del verano
de mi andar contigo de la mano
de tu nido de besos en mi cuello
Palabras que cambian de sentido
esperas que quiebran el apego
solitarios desvelos abatidos
dos lugares vacíos frente al fuego
Otra piel el frío nos dibuja
y las hojas bailan otro verso
llevamos otra luna de universo
y el corazón punzado con agujas
los últimos rastros del verano
de mi andar contigo de la mano
de tu nido de besos en mi cuello
Palabras que cambian de sentido
esperas que quiebran el apego
solitarios desvelos abatidos
dos lugares vacíos frente al fuego
Otra piel el frío nos dibuja
y las hojas bailan otro verso
llevamos otra luna de universo
y el corazón punzado con agujas
jueves, diciembre 03, 2015
Entre lazos
Corazones de lazos invisibles
transitando ligeros en la brisa
corazones con alma que sin prisa
van en fuga sutiles e invencibles
Afectos en aereas cintas blancas
como señuelos dándose a la luz
su lenguaje de viento a contraluz
armonía, reflejos y palabras.
Pasar inadvertida entre su vuelo
Es desear con el viento hacer un nido
Y alojarme de huesped en su cielo
Deseo seguir la huella de su estela
y ahondarme en su corriente de latidos
para trocar sonido en acuarela.
transitando ligeros en la brisa
corazones con alma que sin prisa
van en fuga sutiles e invencibles
Afectos en aereas cintas blancas
como señuelos dándose a la luz
su lenguaje de viento a contraluz
armonía, reflejos y palabras.
Pasar inadvertida entre su vuelo
Es desear con el viento hacer un nido
Y alojarme de huesped en su cielo
Deseo seguir la huella de su estela
y ahondarme en su corriente de latidos
para trocar sonido en acuarela.
miércoles, diciembre 02, 2015
Lo que podría suceder
Puede
que un día te canses de atrapar en el aire todas mis imprecisiones. Que ya no
te interese encausar mi ser disperso. Que tropieces con un objeto que tantas
veces me pediste levantar. Que ya no abras las ventanas, no entiendas sobresaltos,
no toleres las esperas. Que en una palabra me olvides. Y que en una tarde me
diluya y me convierta en un río desviado, incapaz de encontrar el mar.
domingo, noviembre 29, 2015
Corazones ocultos
A le dijo a B que no
tenía tiempo para comprometerse ahora, que lamentaba no estar listo. Entonces B
tomó su bolso y se fue. Esperaba que el
teléfono volviera a sonar, pero pasaron semanas. Nunca llamó.
En el aeropuerto
alguien le dijo a B que tenía todo el tiempo del mundo para acompañarle hasta
que su vuelo con demora se abordara. Entonces tomaron varias tazas de café y se
entretuvieron hablando del pasado.
Cuando C le llamó a D y contestó,
su avión estaba por despegar. Le
dijo tengo que colgar, no es el tiempo para hablar de eso ahora. Te buscaré después. Y colgó mientras B se
sentaba a su lado y sin conocerse empezaron a hablar de los contratiempos.
A y C compartieron un
taxi un año después.
Alguien los vio de
lejos y dijo qué par de locos mojándose en la lluvia.
B y D se conocieron,
viajaron, se amaron y se separaron.
Alguien conoce mejor que
yo su historia.
Los solitarios, no
importa con qué letra comiencen sus nombres, salen a la calle con un corazón
oculto que secretamente busca un encuentro.
She has no time
Lonely people
Tumble downwards
And my heart opens up to you
From She has no time, a song by Keane
Tumble downwards
And my heart opens up to you
From She has no time, a song by Keane
jueves, noviembre 26, 2015
El ciclo de lo incierto
Mi kitsh, mi desorden,
mi caos. Mi quebrada voluntad esparcida.
Horas que aparentan rutinas, ausencias que las desmienten. La incertidumbre
tiene una imagen en esta tarde nublada. Soy el cuerpo de la soledad ante las
hojas caídas, soy el reflejo perdido en el eterno retorno. Me visto de equilibrista y sonrío ante la cuerda,
cubro de ironía la caída, pero todo es un disfraz. Una situación temporal. Una
apariencia feliz, mientras el ciclo termina y la vuelta comienza de nuevo.
Entonces regreso a mi cuarto de objetos esparcidos, a la rutina de inventar el
orden, a la tarde oscura y sola. El cielo desprende la lluvia en la ventana. Unas
gotas de belleza entre tanto desconcierto, la dosis para volver a enfrentar el
silencio.
miércoles, noviembre 25, 2015
De un instante
Deshago los nudos del temor, repasando en silencio mi
respiro. Quiero entender que el vacío no es amenaza, que más bien se aprende a
vivir así, buscando un sitio a donde dirigir el tiempo para llenar de luz la
estación donde transito ahora. Con pasos inciertos pretendo cruzar el puente,
pero mi respiración se quiebra, alguien me ha robado lo aprendido. Vivo el
instante que no quiero, porque vivirlo se siente como morir.
jueves, noviembre 19, 2015
Los soñadores
De un tiempo para acá,
del cielo llueven pequeños pedazos de mosaico. Cada pieza es un fragmento de
una historia desprendida que no encuentra su lugar. El suelo ha comenzado a
endurecerse, las flores a derribarse. Y
la música del viento es un crujir de pasos que pisan los mosaicos desatando los
lamentos. La belleza está perdida. Sólo los soñadores pueden reconstruir el
horizonte y volver a inventar un amanecer, lejano a la lluvia. Ellos curan las
heridas del desprendimiento y tejen un nuevo manto para cubrir los huecos en el cielo.
miércoles, noviembre 18, 2015
Murakami y mi afición por los lugares no comunes
Leí su nombre cuando estaba de
paso por una librería de Sanborns, hace más de un año, pero no me detuve lo
suficiente para considerar quién era. Haruki
Murakami quien se presentaba en la estantería con una decena de libros, como
quien te muestra en un catálogo todo lo que te quiere vender. Califiqué sin
saber su lectura como snob, pero admití que los títulos de sus novelas eran seductores,
al menos para mí que busco lugares no comunes en los nombres de las obras. No lo compré de inmediato. Pero justo eso fue
lo que me hizo volver a mirar en otra visita a la tienda y comprar la primera
novela suya que yo leería, Crónica del
pájaro que da cuerda al mundo, un libro de más de 900 páginas que me atrapó
precisamente por la singularidad de las situaciones que narra. No sé si los
títulos son una atinada estrategia de marketing
o una intención literaria legítima, pero conmigo funcionó y ante la lectura
avanzada de la Crónica del Pájaro… me
declaré su lectora, de quien también leería Norwegian
Wood y en lista de espera Los años de
peregrinación del chico sin color. Murakami creo que es un escritor para la
posmodernidad y los que no crean en ella tendrán que acostumbrarse. Si hay que
subsistir como escritor, hay que ajustarse a las nuevas formas que incluirá
incorporar nuevas tendencias globales sin dejar de hacer propuestas serias. Las
mismas tendencias son las que todos los días tienen algo que decir de él. Las que le alaban o le disparan hacia muchos kilómetros
de distancia del arte. Por lo pronto yo puedo resumir que si bien sus libros en la estantería no son precisamente una promesa, valió la pena el riesgo de acceder al impuso de una compra. En Murakami descubrí los lugares a donde quería llegar y que hace mucho no encontraba.
Dime qué opinas y hagamos un dialogo.
martes, noviembre 17, 2015
Vuelta al sol
En el cumpleaños de mi hija
Una vuelta más al sol contigo
rescatando mariposas
acumulando dibujos
haciendo llover la risa.
Alargas las horas sin cansancio
y al invierno lo vistes con bufanda de colores.
Defiendes al murciélago
platicas con la araña
das de comer a la ardilla
o le cantas al pez que ya se ha ido.
Música de mi casa
sonrisa cuando duermes
ojitos de esperanza
Hoy inicia otro paseo por tu mundo.
lunes, noviembre 16, 2015
Casualidad en una taza de café
Era una tarde sin sol y mi café parecía más oscuro,
cuando al levantar la mirada lo vi frente a mí asomándose también hacia el fondo
de la taza. Qué busca, pregunté
asombrada al reconocer su rostro. Busco a Tomás y a Teresa. Los perdí hace años.
Dime dónde debo buscarlos, al verte mirar en el café me pareciste una buscadora
de personajes perdidos ¿lo eres? Soy más bien una buscadora de escritores
perdidos, le dije, pero usted no es un escritor olvidado. El mundo entero sabe
quien es. Él contestó, hace años que pienso sólo en ellos. Los dejé ir antes de
tiempo, heredándome un insufrible peso que trato de disimular. Dime cómo
encontrarlos, sé que me has leído y que también te has preguntado por qué mis textos
reflejan una distancia entre mi alma y mi cuerpo. No supe qué responder, pero
con la mirada lo guie nuevamente hacia el fondo de la taza. Supe que Tomás y
Teresa jamás regresarían. Entonces dije, busquemos la levedad perdida en la
belleza de la casualidad.
viernes, noviembre 13, 2015
Espera de aeropuerto
Los aeropuertos son depósitos de
instantes. Lugares enclavados que con los años envejecen envueltos en la
fachada de su época. Siempre despiertos, con ojos invisibles pero alertas. Donde todo puede suceder, desde un delito hasta
la situación más cursi. A diario se dan
cita las mentiras, los negocios, los abrazos y las pérdidas. La misma gente que llega es la misma que se
va, lo único que cambia es la forma del rostro, con el mismo color de las
maletas, el mismo abrigo, la misma sombra.
Y en medio del oleaje interminable de presencias, se escucha esa música
de fondo que jamás se apaga. La música
del movimiento en los salones de espera. La respiración de la prisa hace ritmo
con los pasos, el silencio de la indiferencia es la pausa después de lamentar
la despedida. La risa del encuentro es el preludio de los amorosos. Y así cada cosa lleva su resonancia.
Ni yo misma me percato del sonido de mi vida pasando por un aeropuerto
más. Pero ahí se queda como un eco,
repitiendo tiempos hasta que llegue otro cuerpo y me desplace. Siempre los mismos cuerpos, sólo cambian las
caras.
martes, noviembre 10, 2015
El futuro en color sepia
Parece mentira que siendo Space
Oddity una canción compuesta por David Bowie, que salió a la luz en 1969 y que
fue mayormente conocida en 1975, yo nunca le hubiera puesto atención. Tuve que pasar por toda la melomanía de los
ochenta, mi sobreactuado acercamiento al rock de los noventa y mis intenciones
alternativas a partir del 2000, para llegar hasta el año 2013 y ver en un
DVD la película Eva. Sé que hubiera
llegado a mí tarde o temprano, pero llegó en esa escena en la que un
aparentemente derrotado Alex (Daniel Brühl) cobra fuerza en los acordes
principales y se dispone a bailar con Lana (Marta Etura) haciendo a un lado a
su aparente pareja. Aunque la película no es muy conocida, la escena me pareció
encantadora, ambientada en un color casi sepia, donde el futuro parece estar
envuelto en algo viejo. Una escena en el futuro con una canción del
pasado. A partir de ese momento Space Odditty se
convirtió en el leitmotiv de mi vida, curiosamente no tiene nada que ver con mi
pasado personal, no crecí con ella, no tiene una letra con la que identifique
cierta experiencia, ni tampoco viví un momento especial al escucharla. Pero Space Oddity es eso, una canción del
pasado que se me presentó en el futuro, envuelta en un color nostálgico y
oliendo a madera. Eso la vuelve para mí inolvidable.
jueves, septiembre 10, 2015
La búsqueda es inicio que termina y vuelve a comenzar
No soy yo, no me
reconozco. Equivocadamente busco mi ser
anterior, el que no existe más. No voy a
decir que no sé en qué momento comencé a cambiar, porque claro que estuve
consciente, tanto como lo estoy ahora. Aun así hay horas, semanas, tiempos
indeterminados en que no me reconozco, que lo que veo cada vez en el espejo, es
la imagen que no me acostumbro a ver, un cuerpo envuelto en algo que no deseo,
una sonrisa escondida, unos ojos cansados. Una luz apagada cuando afuera se
exige estar más encendida que nunca, porque se tienen todas las razones para
estarlo. Todos los lunes o todos los
viernes, no importa el día, el silencio dicta que hay que intentarlo, pero qué
hacer cuando la acción no cobra un resultado, porque falta la voluntad que se
pierde apenas unos pasos después. Se pierde o se deja ir, así sin más; como si dijera me voy y se le contestara está
bien. Y al día siguiente volver a
comenzar, a sacudir el ser apagado, de voluntad escurridiza, en medio de las
sombras y el desorden. Preguntar en el aire por qué no resuelve nada, nadie
contesta. Yo soy el problema, yo soy la
respuesta. Pero dónde está la respuesta.
jueves, septiembre 03, 2015
El presente me mira de reojo
Ni reír, ni escapar
con un ojo en la nube por la lluvia que no cae
y el otro que se cierra por el sol que lo vislumbra
sólo un hombro me cubre el impermeable
mientras la duda descansa en mi antebrazo...
ni café, ni barquillo
ni reloj, ni llegada
la tarde está en otra parte
con un ojo en la nube por la lluvia que no cae
y el otro que se cierra por el sol que lo vislumbra
sólo un hombro me cubre el impermeable
mientras la duda descansa en mi antebrazo...
ni café, ni barquillo
ni reloj, ni llegada
la tarde está en otra parte
jueves, noviembre 17, 2005
Tú
A veces, desesperado, con el cabello sin luz, de toda la noche que anduviste por la vía, sin encontrar un pasaje donde sentarte a beber un poco de rocío de las julietas; te veo llegar a casa, solitario, sin ganas de hablar. Una sombra te rodea los ojos, es el desvelo, la ansiedad, el hueco. Y yo, de eternas vigilias sustraídas de tu frente, desde la taza de leche de las nueve, la rutina de quitarse el día de encima junto al cepillo de dientes, que pregunta por la forma de tu boca. Desde el tapete en la puerta, mas incompleto que yo, que te aguarda. Y llegas, me ves, y pareciera que encuentras lo perdido en mi cintura. La madrugada es un istmo, una perfecta sincronía de tierra y agua, la promesa y lo perenne. Canto de grillos que es un grito, peso que eleva mi abundancia, como un espasmo que me hace desprenderme toda, desintegrarme en gotas que van a parar a las julietas. Cuando te vayas. Cuando apenas den las siete. Y yo me tengo que ir a trabajar. Retomas la vuelta que dejaste inconclusa y no pasa nada durante el día.
domingo, noviembre 06, 2005
A veces las esperas suspenden y dejan pasar a la prisa de los encuentros por un túnel despejado
Advina el lugar y la sombra. Yo te diré si ocurrió.
viernes, octubre 28, 2005
Desde el último piso de una vida
Un año posterior al octubre anticipado, a la mañana inusual y migratoria de aquel desayuno con la ventana hacia el mar. Sucesos de un otoño desolado, la gente se va. Los soñadores siguen la ruta de las mariposas, y hay quien no sabe que hacer con las ausencias. Nuevos anticipos se congregan con el aire, es la ciudad, el último piso y nada es mío.
martes, octubre 25, 2005
Esbozo de realidad, lo real es inaccesible
Cinco minutos. Algo empieza a desprenderse. Suave como un humo vestido de piel. Se eleva por las paredes, transgrede las voces, logra una salida. Esquiva cabezas, pensamientos, miradas que preguntan. Dónde vas. Abre la siguiente puerta, tira el carnet. Cómo te atreves. El viento espera, derrama libertades. Transporta. Sobre los edificios se acumula un vapor de nostalgias. Sigue en el vuelo, encuentra el eucalipto perdido. Ligereza en la montaña. Se impregna en el barro. Asciende por el azul prometido. Descubre la orilla, el bautizo de un barco imaginario. El quiebre de una botella, gotas frías, cristales minúsculos, llegan a las pestañas. El viento mira, no mires. Seca las gotas y lleva la esencia. Desde lo alto una fuerza avienta, traspasa un techo, tira a una cama. Blanca como la ola de un mar legendario y placebo. Ya no hay nada, solo piel
domingo, octubre 16, 2005
Fragmento de Las Nubes
Para dar cuenta de la sensación de ahogo que produce un cielo bajo, no basta enlazar los conceptos de bajo y pesado. La participación de la imaginación es mas íntima, la nube pesada es sentida como un mal del cielo, un mal que aplasta al soñador, un mal del que muere.
Gaston Bachelard de "El aire y los sueños"
miércoles, octubre 12, 2005
Otro corte en la escena
Es en esta orilla donde se confunde tu piel de avellana. La arena es nada. Ocaso detrás de un tul, tampoco distingo el horizonte. A razón de memorias voy delineando la suave duna, hasta que revuelco en lo sublime y pierdo la nocion del desierto. Como una hormiga en su universo pequeño, vuelvo a empezar sobre los granos de azúcar del deseo.
martes, octubre 11, 2005
Cómo se logra escuchar la voz cuando no existe el que habla
No digas que no lo sabías. Acaso no te dije en el comienzo lo que costaría quemar las naves. Ahora hazlo. Prende fuego. Hunde en llamas el silencio y la furia de su última presencia. Sálvate por una vez; por el eterno retorno, que contigo la teoría no se cumple y la rabia del perverso no se aliviana en cada vuelta, cada retorno es fragmento que se transforma en lo inmenso. Rebasa tus males y tus miedo comunes, quema las naves y quedate en la isla. Esperar por otro destino sin tener que cruzar el oceano, por el mensaje que arroje una botella, no mas que ahora resulta ser el método mas atemporal para olvidar los despojos.
domingo, octubre 02, 2005
Boulevard Diaz Ordaz
Desayuno de nubes sobre un mantel de asfalto. Miel de sol en el pan de pensamientos. Rostros anónimos. Puedes coincidir todas las mañanas y no saberlo nunca, hasta que dejes de andar y alguien eche de menos algo que no se sepa bien. Es tu ausencia, o la suya. Un café menos. Regresos nocturnos y despacio, entierros de perlas, versos acabados. Hay flores amarillas en los semáforos, efímeras como un latido.
jueves, septiembre 29, 2005
Artefacto para reinventar las escenas en blanco y negro
Hecha de trazos, de imperfección latente si ubico mi esbozo en el día quinto, o en el treceavo de la luna. De líneas borrosas y manchas de carbón en la camisa. Estrella que resplandece en la sombra, amantes tréboles mágicos, musitando el anhelado verde en el jardín monocromático. Tesoro perdido de turquesas y barco a venus que aún no ha regresado. ¿Volverás? Te guardo mis dibujos para mañana.
martes, septiembre 27, 2005
Más allá de lo que se sabe
Todo redunda en la nada. Esto que ves no es real, porque lo real no lo puedes soportar. Yo y lo que respiras nunca somos. La planta no te deja ver al microinsecto. El polvo puede ser la nube que colocaste por lógica en otro sitio. Lacan dice que "el amor es dar lo que no tenemos a alguien que no lo quiere". Si lo que tenemos es nada, si soy incapaz de contar siquiera con el minuto siguiente, entonces, quizá el amor sea la falta.
miércoles, septiembre 21, 2005
Después del viaje
Las velas rojas se apagan a las once. Hay un coro de grillos ausente, mientras voy subiendo con el humo del incienso. No hay lecturas, sólo presagios y centímetros de menos entre un cielo falso y la cama.
jueves, septiembre 15, 2005
Viaje
Estuve ausente. Hay una memoria debajo de mis guantes. La fría hiedra usa las manos como ramas. Es San Petesburgo. Otro momento evoca la pureza de un suelo que no poseo. Hay huellas de Levine y Kitty.
domingo, septiembre 04, 2005
Trazo nocturno
Rodchenko volvió con la cámara en el cuello. Me sorprendió dormida en la ventana. Todo el cielo estaba ahí, detrás de la persiana de la que huyo y me aferro. Cuánto tiempo más volverá a perderse. Quiero volverme el trazo indeleble.
martes, agosto 30, 2005
Colección de cosas etéreas
Volver a los viejos inventarios, de voces vetadas y vientos sublimes, que mueven mis alas invisibles y rotas. Pasos de vals en el reloj. Sigo confundiendo su ritmo interminable con la marea de los cuerpos en las lunas menguantes. Rescato el sueño que se intentó permanente, se suma entre costales de nubes apilados. Suficientes imagenes enmarcadas a destiempo.
domingo, agosto 28, 2005
Entre el geranio y las dudas
Luca me ha dicho que me extraña ¿y yo qué siento? Le ha contestado mi silencio. Recién cerré y no puedo despegar la espalda de la puerta. Quizá él también se quedó pensando del otro lado, con su espalda en contra de la mía y apoyando la cabeza. Luca me extraña, yo sólo lo recuerdo.
Muchas veces le dije a papá que lo extrañaba cuando se iba de viaje y solía llamarnos por las noches. Aprendí a decir “te extraño” por mamá, se lo decía todo el tiempo, yo empecé a repetirlo sin saber bien lo que era. Cuando papá regresaba, con risas y abrazos nos juraba lo mucho que había echado de menos la sopa caliente y la luz de la lámpara. Yo seguía confusa sin atreverme a expresar mis enredos.
Luego vinieron las cartas de Tiara después de haber venido a pasar un verano con nosotros. Siempre terminaba escribiéndome “te extraño”. Con cuatro años mas que yo, quizá ya comprendía mejor de sentimientos. Lo cierto es que tengo diecisiete y la frase me sigue causando profundas dudas. Si extrañar es recordar, o es la falta de algo, o la pérdida de lo que tuve.
Muchas veces le dije a papá que lo extrañaba cuando se iba de viaje y solía llamarnos por las noches. Aprendí a decir “te extraño” por mamá, se lo decía todo el tiempo, yo empecé a repetirlo sin saber bien lo que era. Cuando papá regresaba, con risas y abrazos nos juraba lo mucho que había echado de menos la sopa caliente y la luz de la lámpara. Yo seguía confusa sin atreverme a expresar mis enredos.
Luego vinieron las cartas de Tiara después de haber venido a pasar un verano con nosotros. Siempre terminaba escribiéndome “te extraño”. Con cuatro años mas que yo, quizá ya comprendía mejor de sentimientos. Lo cierto es que tengo diecisiete y la frase me sigue causando profundas dudas. Si extrañar es recordar, o es la falta de algo, o la pérdida de lo que tuve.
A mi me gusta la piel de Luca, con sus pecas en los hombros, incluso con las manchas de sol que le han salido en los brazos, pero no sé si quiera tenerlo conmigo todo el tiempo, pues cuando se va no siento nada y me dedico a los gatos y a quitar las hojas secas del geranio. Mientras mamá va siguiéndome del jardín a la cocina, sin dejar de redundar que es un buen chico. Yo sé bien, sí lo es; sin embargo, no sé lo que siento. Si me aprieta los labios con su boca, se instalan en mi cuerpo las estrellas, resbalan y buscan refugio en mi vientre. ¿Es eso amor? Cuando Luca viene siempre dice que me quiere, me acaricia la cara mientras me cuenta historias y me hace reír, a veces se revela ante mi trayéndome cigarrillos a escondidas de mamá y todo parece tan intenso, los días se iluminan y se me antoja abrazarlo y su piel se me figura la de las hojas de un geranio perfecto de terciopelo. Pero luego pienso en las llegadas de papá cuando vivía con nosotras y la sensación de saberlo feliz entre la sopa y la lámpara. Mi afecto hacia Luca se pierde, se lo lleva la corriente de mi propio desconcierto.
Quizá extrañar es como cuando deja de haber uvas en la estación y yo me muero de ganas por mojarme los labios con un jugo fresco de los que prepara mamá, puede haber de muchos otros jugos, pero yo deseo el de uva fresca. Luca puede venir con sus pecas y sus brazos a llenar con su piel todos mis atardeceres, quizá cuando ya no venga desee tanto humedecer mi boca con la suya que entonces por fin entienda lo que siento.
Sé que mamá volverá con su discurso y que tendré que escribirle a Tiara para que otra vez intente sacarme de las dudas. Papá no ha vuelto.
Quizá extrañar es como cuando deja de haber uvas en la estación y yo me muero de ganas por mojarme los labios con un jugo fresco de los que prepara mamá, puede haber de muchos otros jugos, pero yo deseo el de uva fresca. Luca puede venir con sus pecas y sus brazos a llenar con su piel todos mis atardeceres, quizá cuando ya no venga desee tanto humedecer mi boca con la suya que entonces por fin entienda lo que siento.
Sé que mamá volverá con su discurso y que tendré que escribirle a Tiara para que otra vez intente sacarme de las dudas. Papá no ha vuelto.
viernes, agosto 26, 2005
Andantes que cruzan por mis huellas
Por ahí caminan. Unos insistiendo en las verdades a medias. Otros permanecen inmutables, rocas que mi pasión abordó con fuerza. Playas secas que intenté llenar con mi locura. Cruzan los que se inventan la risa. Atrás las sombras simuladas. Pasos en falso sobre escaleras de niebla que conducen a alcobas prestadas. Y sin embargo laten, comen, están. Pobres solitarios en comuna, no saben que viven en desvelo, ni ellos se advierten. Tristes corazones hetéreos, nacidos sin piel.
martes, agosto 23, 2005
Cielo
Vera inhala las estrellas que le arrebató a la noche. No le parecen suficientes. Para desterrar la agonía de la vigilia incipiente, se deja seducir por las sólidas gotas que almacena en una caja. Odia el día. Mientras el sueño llega, cruza los brazos y se mece en la ventana, esperando otra vez que vuelva. Pero llega primero la inconciencia. Más fácil ocultar el rostro de la luz, menos doloroso que esperarlo. Él llama desde un teléfono público. Vera no contesta, muy a pesar de sus gritos silenciosos que imploran rescate. Por fin ha llamado y ella no puede levantar la bocina. La busca en el centro. Camina hasta su casa. El timbre no funciona. Intenta con las puertas y ventanas. Nadie responde. Piensa que no está, que se ha ido, como tantas veces lo advirtió. Se marcha maldiciendo sus pasos. Quiere voltear, regresar, tumbar la puerta. Duda. Odia preguntar a sus amigas. Cuáles amigas si Vera las dejo de ver desde hace tiempo. Sube hasta el departamento de una de ellas. La mujer se asoma con un gesto poco amable. Pregunta por Vera, la mujer maldice. No sabe ni quiere saber de ella, la involucró en un robo. Lo corre. Pero antes le entrega una llave, que haga con ella lo que quiera. Él baja la escalera en el terror de pensarla muerta. Vuelve a la casa. La llave corresponde a la puerta trasera, que da entrada a un cuarto oscuro de revelado. En la mesa fotos y videos que Vera pensaba entregarle. Él no los ve por ir de prisa a buscarla. Antes que termine de pronunciar su nombre ya tiene sus ojos en los suyos, los de ella están cerrados, tumbada en el sofá. Una caja vacía, un sueño pleno. Levanta su cuerpo frágil, tiene la ropa arrugada y llena de manchas. La saca pretendiendo llevarla al lago que está cerca del parque. Está seguro que despertará. Su rostro pálido por fin se enfrenta al sol que tanto repudiaba. Él sabe que si despierta en sus brazos frente al lago, no le importara que el sol la vea.
lunes, agosto 22, 2005
El espacio y el fragmento perdido
Cuando todo se apaga, sólo queda un retablo. ¿Has sentido encajar las estrellas en tu espalda? Cristal molido, en la madera oscura. Mi sensatez no soporta su belleza, recuesto la mitad de mí, la otra mitad cuelga hacia el vacío. Esplendores plata que hieren, me dejo llevar carente de caminos o guías. ¿Alguna vez te dolió la danza secreta de las cenizas de luna en el rostro? Su delgadez surca mi superficie. Sólo tengo esta noche, dejarla significa desprenderse de otra posible mañana de adviento. ¿Quién dijo que había planetas fascinantes? Lo interminable se trata de abismos y silencios. Libertad y condena en un metro y setenta.
sábado, agosto 20, 2005
11
ahora
en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada
Alejandra Pizarnik (Poemas de "Arbol de Diana")
viernes, agosto 19, 2005
Encuentro
Daimon ambiguo y poco preciso. Eres el fantasma de las tardes, o la voluntad que habría de seguir cada vez que irrumpes. Tardío, si te hubiera descubierto entre las líneas mucho antes, ya tendría otro discurso preparado. Voltearía de cabeza tus letras para enfrentarte con un idioma nuevo. La realidad es que ahora apenas empiezo a conocerte.
lunes, agosto 15, 2005
Las frases que se encuentran en medio de la casualidad
"Siempre hay un poco de locura en el amor, pero siempre hay un poco de razón en la locura".
Friedrich Nietzsche
No es una simple vista
La lluvia dibuja en la ventana cientos de inicios, cotidianas pausas, espacios limitados por los bordes. Busco en el laberinto el esplendor del deseo. Se esconde entre la multiplicidad. Escurre entre la transparencia irreal del cristal húmedo, que desfigura los rostros que ayer se colmaron.
martes, agosto 09, 2005
Agosto
Versos extendidos como pliegues. Dunas recien creadas por los cúmulos de la carencia. El aliento esbozó la tarde, construyó la nocturna necesidad de saberse, de inventarse en ríos, sobre la sequedad que parecía perdida. Fugaz entrelazo de sombras. Intentos por mantener el perfume impregnado en las sábanas que albergaron sueños. La piel se deshoja de silencios.
sábado, julio 23, 2005
Desdibujo 2
Apoyo la cabeza, sentada desde el ángulo de noventa escogido por mi espalda, observo, trasluzco, deshojo.
martes, julio 12, 2005
Desdibujo 1
Fue el amanecer decisivo. No había café. Los papeles estaban en el orden indicado. En el patio ya no estaban las baldosas, mis pies volvieron a sentir la tierra húmeda. Los muros blancos, las flores rosas, como si un paso invisible hubiera removido ese color absurdo y angustiante de los secretos de mayo. El cielo estaba intacto. Había vuelto a mi usual inventario.
domingo, julio 10, 2005
Fragmento
"La borró de la fotografía de su vida no porque no la hubiese amado, sino, precisamente, porque la quiso. La borró junto con el amor que sintió por ella. La gente grita que quiere crear un futuro mejor, pero eso no es verdad, el futuro es un vacío indiferente que no le interesa a nadie, mientras que el pasado está lleno de vida y su rostro nos excita, nos irrita, nos ofende y por eso queremos destruirlo o retocarlo. Los hombres quieren ser dueños del futuro sólo para poder cambiar el pasado. Luchan por entrar al laboratorio en el que se retocan las fotografías y se rescriben las biografías y la historia."
Fragmento de "El libro de la risa y el olvido" de Milan Kundera
viernes, julio 08, 2005
Latido sin sonido
Duerme en forma de S. Cuando despierta respira con profundidad, es una I erguida mirando por la ventana. Sale de casa. En la calle alguien se burla de sus zapatos, su figura es una L, avanza con sonrisa, sin escuchar los murmullos. Sabe a dónde llegará, aunque no pueda advertir el sonido de sus pasos. Sus brazos en E, uno más arriba del otro, abrazan. Navega en su nube de novia. Luego vuelve a dormir y despierta acompañada, los cuerpos en forma C, uno con otro. En I, la conciencia del respiro y le agrega al pensamiento la recreación de lo que no percibe. Termina el ciclo en O, en su total afonía cotidiana.
jueves, julio 07, 2005
martes, julio 05, 2005
martes, junio 28, 2005
Si estuvieras ahí
No abras la puerta a las cinco de la tarde. El verano transporta otros fantasmas. Se disfrazan de viento, imploran por las rendijas. Mejor sería desistir. Su temporalidad tardía se impregnará en las paredes, luego en tu piel. Besarán tus huesos con la promesa de un cálido desvelo, pero la intención es sólo un momento de polvo, un ensayo de seducción para cuando llegue la luna, a la que le rendirán su culto. Tú sólo serás un medio, se alimentarán de ti, robarán lo que quede de tu aliento y no podrás ahuyentarlos hasta que llegue el invierno, si es que persiste tu cuerpo.
lunes, junio 27, 2005
Ecos de una voz mordaz
¿Puedes ver estas líneas? Escribo y no sé cómo escribir, es como si mi cabeza estuviera metida en un bote de cristal. Oigo resonancias alrededor mío pero todo es difuso, y sin embargo estoy aquí. Un miedo inconsciente se asoma en momentos. No quiero voltear a ver, porque su cara es monstruosa.
jueves, junio 23, 2005
Sin título
Un brazo se extiende y alcanza un libro olvidado en el suelo del parque. Los dedos exploran la forma, luego la textura, subsisitida a la humedad de la noche. Con el sol alguien lo abre. “La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será. Por el contrario, la ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, vuele hacia lo alto, se distancie de la tierra, de su ser terreno, que sea real sólo a medias y sus movimientos sean tan libres como insignificantes." Los ojos permanecen en la cita por segundos. La mañana se aleja, pero se queda en el cielo, lo mismo que los pasos en la tierra. El viento vuela las páginas, el calor las seca y todo parece terminar en el principio.
El entrecomillado es fragmento de "La insoportable levedad del ser" de Milan Kundera.
martes, junio 21, 2005
En un día seco
Tanta lluvia no dejó algo bueno, al menos para mí. Creo que fue en esos días inundados cuando todo empezó a tramarse. Supongo que al no pasar la superficie permanecieron congregadas. El ocio puede transformar hasta la más silenciosa comunidad de insectos, por lo que bien podrían haber decidido sorprenderme.
Muchas conocen bien mis pasos. Puede que me consideran asesina, pues con los pies he aniquilado a muchas de sus hermanas, y las llantas del coche han devastado varias veces la puerta de sus viviendas. Pero juro, que si alguna vez cometí un atentado contra su especie lo hice por supervivencia, es claro que no podemos habitar el mismo espacio.
Creo quedaron muy dolidas desde aquella madrugada que con cierta agresión las expulsé de mi casa. Esa noche, Teo y yo llegamos haciendo burla de todo, después de fumarnos tres horas de aburrimiento en el obligatorio cumpleaños de su tío. Si contar lo del cumpleaños, creo que aquella fue una de nuestras últimas mejores noches. Teo estaba de un humor estupendo y por demás amoroso. Muertos de la risa y tropezando con los muebles subimos las escaleras con prisa por llegar a la cama. Yo dejé con descuido sobre la mesa de la cocina un plato. Estaba cubierto con una servilleta y contenía rebanadas de pastel que nos habían regalado. A ninguno de los dos nos gusta comer pastel, pero Teo me pidió que lo aceptara para no desairar a la tía. Al llegar a la casa le pusimos la mínima atención. Yo me olvidé del asunto y nos quedamos dormidos, Teo suele caer primero, yo casi siempre sufro de insomnio, pero esta vez me quedé dormida hasta que un mal sueño me despertó con sobresalto. Una congregación de gente se desplazaba por la calle con violencia, de un lugar a otro, como buscando algo que no obtenían, y yo intentaba escapar del tumulto. Pero a donde corriera, me alcanzaban unos brazos, pretendiendo despojarme de algo. Fue una pesadilla persecutoria, como tantas que tengo. Ya despierta acudí a la cocina por un vaso con agua. Desde que llegamos a vivir a esa casa nos hemos ocupado para que ni una sola habitara dentro, y derrepente veo ante mí una gran colonia. Decenas trepadas sobre el betún y la miel, otras más atrevidas incrustadas en el pan, subiendo hacia las frutas, bajando por las maderas, en fila desde no sé donde, hasta quién sabe qué destino, todas acarreando su porción. Asustada me tapé la boca para no gritar, pensé en Teo y en no despertarlo. Ellas no tienen la culpa de mi mal, no quise matar a una sola. Me lo reprocho cuando por accidente o necesidad lo hago. Si yo fuera una de ellas qué sentiría. Bien pude haber derramando agua para que terminaran ahogadas, pero todo lo que hice fue tomar el plato con unos guantes y ponerlo en una bolsa para tirar al bote de basura de la calle. Reconozco que cambié la ruta y que muchas murieron, pero entiéndanme que no podía permitir que reinaran en mi casa. No era lógico ceder ese derecho. Quise evitar contratiempos y mantenerme segura.
Por la mañana algunas subsistían desorientadas, empezando a moverse con cierto ritmo como de enojo, mientras les arrebataba con un trapo húmedo las migajas de lo que había sido su manjar. Les grité, sin hacerles daño. Las sacudí con un trapo y en el suelo las barrí hasta echarlas fuera. Ya en el exterior encontrarían su camino de regreso. No pensé que estuvieran tan furiosas como para que hoy, después de una semana, tomaran una decisión tan tajante. Esa tarde a Teo se le cayó por accidente un bote con aguarrás a varios centímetros de la puerta. Su intención era lavar unas brochas para pintar la mesita de noche que me había comprado en el bazar. Unas murieron y a otras quizá el olor las encolerizó. ¡Cómo es posible que unos seres tan civilizadamente organizados, no comprendan lo que es un suceso accidental!
Asumí la mejor disposición de dialogar y explicarles mis motivos, según el manual de la metafísica que me he procurado poner en práctica durante los últimos meses y que me hace experimentar tranquilidad, pero Teo piensa que todo es una tontería. Yo quiero demostrarle que funciona. Llevo meses estudiando. Lo único que intento es que vivamos en paz sin sentir que su especie me amenaza. Les hablé del espacio que nuestra materia ocupa, de su posición y la mía en la coexistencia de un mismo universo, de las diferencias de reinos, de respetar espacios y constituir vidas de manera que no nos afectáramos. Sin embargo, fueron sordas, o mudas o qué sé yo. El caso es que actuaron, con total desinterés en mis palabras. Se enfilaron ante mi puerta, con una postura por demás determinante. Luego, en un acto que yo consideré de humildad, me recosté en el suelo para verlas de frente y hablarles a su nivel. Convencida de que al fin nos conectábamos, las deje trepar sobre mi piel, estaban tan serenas y yo tan resuelta en hacerlo ¡la teoría no podría fallar! Dejarlas subir por mis piernas y brazos sería como un acto de comunión universal, de compenetración con otros seres hermanos de la naturaleza. Primero subieron suavemente, apenas rozando mis manos y tobillos, luego empezaron a desplazarse por todo mi cuerpo. A medida que fluían mis palabras, ellas iban ascendiendo como si al escuchar comprendieran. Una tibieza que se transformó en calor me invadió, hasta llegar al abuso. No podía ser que me estuvieran engañando. Quise levantarme pero me era imposible. Mi arranque de escapar se desarmó, al estar paralizada, tras una levedad extraña. Perdí el conocimiento unos minutos y ahora me encuentro en esta condición en que no me reconozco. No siento los huesos. Pero puedo hablar y verlo todo. Aunque creo que nadie alrededor escucha.
Me es nueva esta clase de terror pasivo en la que estoy inmersa, me horroriza pensar hacia dónde soy llevada y a la vez experimento cierta calma. Pienso en el auxilio ¿por qué tuvieron que asaltarme a esta hora en la que Teo se encuentra trabajando?
Miro hacia la entrada de la casa, con la última esperanza de verlo aparecer. Es el único que me puede rescatar de la profundidad de los túneles donde van a almacenarme.
Muchas conocen bien mis pasos. Puede que me consideran asesina, pues con los pies he aniquilado a muchas de sus hermanas, y las llantas del coche han devastado varias veces la puerta de sus viviendas. Pero juro, que si alguna vez cometí un atentado contra su especie lo hice por supervivencia, es claro que no podemos habitar el mismo espacio.
Creo quedaron muy dolidas desde aquella madrugada que con cierta agresión las expulsé de mi casa. Esa noche, Teo y yo llegamos haciendo burla de todo, después de fumarnos tres horas de aburrimiento en el obligatorio cumpleaños de su tío. Si contar lo del cumpleaños, creo que aquella fue una de nuestras últimas mejores noches. Teo estaba de un humor estupendo y por demás amoroso. Muertos de la risa y tropezando con los muebles subimos las escaleras con prisa por llegar a la cama. Yo dejé con descuido sobre la mesa de la cocina un plato. Estaba cubierto con una servilleta y contenía rebanadas de pastel que nos habían regalado. A ninguno de los dos nos gusta comer pastel, pero Teo me pidió que lo aceptara para no desairar a la tía. Al llegar a la casa le pusimos la mínima atención. Yo me olvidé del asunto y nos quedamos dormidos, Teo suele caer primero, yo casi siempre sufro de insomnio, pero esta vez me quedé dormida hasta que un mal sueño me despertó con sobresalto. Una congregación de gente se desplazaba por la calle con violencia, de un lugar a otro, como buscando algo que no obtenían, y yo intentaba escapar del tumulto. Pero a donde corriera, me alcanzaban unos brazos, pretendiendo despojarme de algo. Fue una pesadilla persecutoria, como tantas que tengo. Ya despierta acudí a la cocina por un vaso con agua. Desde que llegamos a vivir a esa casa nos hemos ocupado para que ni una sola habitara dentro, y derrepente veo ante mí una gran colonia. Decenas trepadas sobre el betún y la miel, otras más atrevidas incrustadas en el pan, subiendo hacia las frutas, bajando por las maderas, en fila desde no sé donde, hasta quién sabe qué destino, todas acarreando su porción. Asustada me tapé la boca para no gritar, pensé en Teo y en no despertarlo. Ellas no tienen la culpa de mi mal, no quise matar a una sola. Me lo reprocho cuando por accidente o necesidad lo hago. Si yo fuera una de ellas qué sentiría. Bien pude haber derramando agua para que terminaran ahogadas, pero todo lo que hice fue tomar el plato con unos guantes y ponerlo en una bolsa para tirar al bote de basura de la calle. Reconozco que cambié la ruta y que muchas murieron, pero entiéndanme que no podía permitir que reinaran en mi casa. No era lógico ceder ese derecho. Quise evitar contratiempos y mantenerme segura.
Por la mañana algunas subsistían desorientadas, empezando a moverse con cierto ritmo como de enojo, mientras les arrebataba con un trapo húmedo las migajas de lo que había sido su manjar. Les grité, sin hacerles daño. Las sacudí con un trapo y en el suelo las barrí hasta echarlas fuera. Ya en el exterior encontrarían su camino de regreso. No pensé que estuvieran tan furiosas como para que hoy, después de una semana, tomaran una decisión tan tajante. Esa tarde a Teo se le cayó por accidente un bote con aguarrás a varios centímetros de la puerta. Su intención era lavar unas brochas para pintar la mesita de noche que me había comprado en el bazar. Unas murieron y a otras quizá el olor las encolerizó. ¡Cómo es posible que unos seres tan civilizadamente organizados, no comprendan lo que es un suceso accidental!
Asumí la mejor disposición de dialogar y explicarles mis motivos, según el manual de la metafísica que me he procurado poner en práctica durante los últimos meses y que me hace experimentar tranquilidad, pero Teo piensa que todo es una tontería. Yo quiero demostrarle que funciona. Llevo meses estudiando. Lo único que intento es que vivamos en paz sin sentir que su especie me amenaza. Les hablé del espacio que nuestra materia ocupa, de su posición y la mía en la coexistencia de un mismo universo, de las diferencias de reinos, de respetar espacios y constituir vidas de manera que no nos afectáramos. Sin embargo, fueron sordas, o mudas o qué sé yo. El caso es que actuaron, con total desinterés en mis palabras. Se enfilaron ante mi puerta, con una postura por demás determinante. Luego, en un acto que yo consideré de humildad, me recosté en el suelo para verlas de frente y hablarles a su nivel. Convencida de que al fin nos conectábamos, las deje trepar sobre mi piel, estaban tan serenas y yo tan resuelta en hacerlo ¡la teoría no podría fallar! Dejarlas subir por mis piernas y brazos sería como un acto de comunión universal, de compenetración con otros seres hermanos de la naturaleza. Primero subieron suavemente, apenas rozando mis manos y tobillos, luego empezaron a desplazarse por todo mi cuerpo. A medida que fluían mis palabras, ellas iban ascendiendo como si al escuchar comprendieran. Una tibieza que se transformó en calor me invadió, hasta llegar al abuso. No podía ser que me estuvieran engañando. Quise levantarme pero me era imposible. Mi arranque de escapar se desarmó, al estar paralizada, tras una levedad extraña. Perdí el conocimiento unos minutos y ahora me encuentro en esta condición en que no me reconozco. No siento los huesos. Pero puedo hablar y verlo todo. Aunque creo que nadie alrededor escucha.
Me es nueva esta clase de terror pasivo en la que estoy inmersa, me horroriza pensar hacia dónde soy llevada y a la vez experimento cierta calma. Pienso en el auxilio ¿por qué tuvieron que asaltarme a esta hora en la que Teo se encuentra trabajando?
Miro hacia la entrada de la casa, con la última esperanza de verlo aparecer. Es el único que me puede rescatar de la profundidad de los túneles donde van a almacenarme.
martes, junio 07, 2005
Por iniciar la estación
Escribir en el verano sobre la luz intensa que vuelve desde el olvido. Los que se van inmersos en la efervescencia confundida en libertad. Los que en la espuma entre el mar y la nube buscan su espíritu perdido. Los que se quedan y reviven en la piel el sol de la niñez. De qué escribir que no sea el respiro de la vida disfrazado de tiempo.
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