Cuando todo se apaga, sólo queda un retablo. ¿Has sentido encajar las estrellas en tu espalda? Cristal molido, en la madera oscura. Mi sensatez no soporta su belleza, recuesto la mitad de mí, la otra mitad cuelga hacia el vacío. Esplendores plata que hieren, me dejo llevar carente de caminos o guías. ¿Alguna vez te dolió la danza secreta de las cenizas de luna en el rostro? Su delgadez surca mi superficie. Sólo tengo esta noche, dejarla significa desprenderse de otra posible mañana de adviento. ¿Quién dijo que había planetas fascinantes? Lo interminable se trata de abismos y silencios. Libertad y condena en un metro y setenta.
Blog de experiencias cotidianas. Te hablaré de libros, de cine, amor y desamor. Te hablaré de lo que hablamos todos.
Entradas populares
-
¿Puedes ver estas líneas? Escribo y no sé cómo escribir, es como si mi cabeza estuviera metida en un bote de cristal. Oigo resonancias alred...
-
Brillar. Sobre un fondo azul un vestido dorado, como la Torre Eiffel que no pretende, sólo brilla. A pesar de los años, de tantas mirada...
-
Detrás del reloj Esconderé mi noche Ya no te espero
-
Trece años, desde que toqué a tu puerta aquella tarde para venderte dulces de leche envueltos en papel anaranjado. Era la sexta puerta que t...
-
Un brazo se extiende y alcanza un libro olvidado en el suelo del parque. Los dedos exploran la forma, luego la textura, subsisitida a la hum...
-
Yo voy por ti. Tan natural como ir por un respiro cada vez, sin condición voy por ti. Tu piel es mi flor. Entre tu voz yo navego, embarcada ...
-
Corazones de lazos invisibles transitando ligeros en la brisa corazones con alma que sin prisa se fugan sutiles e invencibles. Afectos en su...
-
Amarse despacio no es deshojar los calendarios no midas cuanto tiempo te esperé no cuentes los no que antes te dije yo creo que el amor ...
-
Desierto de lunas, oscuridad en un día de fiesta, laguna seca y salada de otros besos. En medio del vacío, donde quedó el eco de tu cuerpo h...
-
Como murmulla la lluvia a la altura de mi oído, así comienza su música, imperceptible goteo hasta el estruendo de un rayo y así llega tu re...