Desesperado afecto por las flores
una frágil nariz casi inmolada
aspira una promesa en madrugada
trocada en la traición de los amores
Agobiado camino a la locura
deambulando los débiles en sombras
desdeño de los lirios y las rosas
un sueño convertido en desventura
Que perciba de lejos la fragancia
no me hace impasible a la caída
es olor a tristeza que me llama
Que me finja vestida de arrogancia
quizá aparte el futuro de una huida
volviendo la ansiedad en dulce calma
Blog de experiencias cotidianas. Te hablaré de libros, de cine, amor y desamor. Te hablaré de lo que hablamos todos.
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viernes, abril 28, 2017
jueves, abril 27, 2017
Black mirror
Nunca me había puesto a pensar en espejos negros. No es una metáfora, están en todas partes. La referencia me vino de una serie de televisión. Relojes, celulares, tabletas, pantallas. Espejos negros que rigen nuestra vida. Por donde nos asomamos sabiendo que en realidad no sabemos ni qué somos. No hay que pensar, hay demasiada información allá afuera como para perder el tiempo en soberbias y egoísmos. Quién te dijo que tienes que saber quien eres, agradece que eres alguien y no digas más. No pienses, avanza, corre. No llores levántate, que aquí nada acaba. Invéntate, o déjate caer, más de prisa, más de prisa, que en los espejos negros siempre está el tiempo. El tiempo y nuestro rostro. Espejo negro, cuál será la consecuencia.
Fuera de foco
Fuera de foco, aquella sensación de incertidumbre. Por más que busqué el sol lo único que conseguí fue empaparme la cara mirando al cielo, sin saber qué era lluvia y qué era dolor.
Como aquella visión de verte cruzar la calle, cuando eras tan lejano y yo tan miope. Tanto que cuando te acercaste seguí viendo en ti lo que no eras. Amé tu confusa mirada, tu nebuloso pasado, tu enmarañada intención. Acepté mi voluntad imprecisa, caída, desvariada. Justificándome, al fin todos tenemos un defecto, el mío quizá es no ver bien.
Fuera de foco, es decir, sin ti. Mis pensamientos son una mala foto del presente. Por que no recuerdo como llegué hasta aquí.
Quizá fuera de foco signifique que nunca estuviste.
Como aquella visión de verte cruzar la calle, cuando eras tan lejano y yo tan miope. Tanto que cuando te acercaste seguí viendo en ti lo que no eras. Amé tu confusa mirada, tu nebuloso pasado, tu enmarañada intención. Acepté mi voluntad imprecisa, caída, desvariada. Justificándome, al fin todos tenemos un defecto, el mío quizá es no ver bien.
Fuera de foco, es decir, sin ti. Mis pensamientos son una mala foto del presente. Por que no recuerdo como llegué hasta aquí.
Quizá fuera de foco signifique que nunca estuviste.
domingo, abril 02, 2017
Hoy que fue domingo
Los domingos son perlas solitarias, en el impuesto collar de la semana. Cada domingo es una cuenta melancólica, lágrima blanca que parece inofensiva, la promesa del mañana será otro día. Aunque los días pasen, el moverse por la calle cobre de vez en cuando una sonrisa, el cielo brille o la vida fluya, siempre se lleva colgado un domingo, que pega en el pecho, que atora el suspiro, que nubla el cristal de la ventana al recargar la cabeza cuando respiras y le niegas una mirada a la tarde.
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