Volvió de aquel viaje, en su mano llevaba el recuerdo de su cara, la textura de sus pestañas en los dedos y su olor, tabaco, loción, café y besos. Los paisaje azules se volvieron sepia. La habitación iluminada, al paso de las horas una escena en blanco y negro. Lo que vivió es un recuerdo. En silencio y frente a la ventana, como buscando respirar en el aire algún resto de aquello, al comenzar la noche y busca su olor en silencio.
Blog de experiencias cotidianas. Te hablaré de libros, de cine, amor y desamor. Te hablaré de lo que hablamos todos.
Entradas populares
-
No hay quien defina el dolor Te lo callas Lo asumes Te lo comes Cada quien hace con él algo diferente Te distorsiona Hasta que el espe...
-
De las crisis, cuál duele más, el dolor físico como el de una migraña que te taladra justo arriba del ojo izquierdo, o el dolor del amor que...
-
Pienso la posibilidad Me conecto Sonrío y acepto Llego al lugar Te encuentro y te descubro Eres la emoción que se infiltrará en ...
-
Cuando pienso en ti, bebo agua, para olvidar tu sabor en mi boca, para sentirme más pura después de tantos pecados. Nuestro reloj de arena m...
-
Sobre mi cara, la fuerza del viento. Yo miro al mar. Y tú me miras. Esperas que te diga si al fin voy a quererte. Si lo que me dice el vi...
-
Debe ser que ayer me miraste y que en ese universo de tus ojos descubrí lo que siempre quise ser. Que después de tanto hoy pueda ver en mis...
-
Parece mentira que siendo Space Oddity una canción compuesta por David Bowie, que salió a la luz en 1969 y que fue mayormente conoci...
-
Cuando pienso pienso en fragmentos me acuerdo de cosas escenas momentos Y sin más me pierdo estoy aquí pero a la vez me he ido resca...
-
Escribir en el verano sobre la luz intensa que vuelve desde el olvido. Los que se van inmersos en la efervescencia confundida en libertad. L...
-
Fue el amanecer decisivo. No había café. Los papeles estaban en el orden indicado. En el patio ya no estaban las baldosas, mis pies volvie...
jueves, septiembre 22, 2016
martes, septiembre 06, 2016
Algo no resuelto
Cuántos somos, los que despertamos a las tres de la mañana e instintivamente buscamos la luna, como para no sabernos solos. Cuántos los que abrazamos la almohada y se nos humedece en los ojos un recuerdo. Cada vez que sucede y el insomnio me vuelve a dibujar, pienso en quién más, en cuántos más, de todas las edades y en todos los horarios, almacenamos en un hueco de la cama un trozo de nuestra vida no resuelta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
