Blog de experiencias cotidianas. Te hablaré de libros, de cine, amor y desamor. Te hablaré de lo que hablamos todos.
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¿Puedes ver estas líneas? Escribo y no sé cómo escribir, es como si mi cabeza estuviera metida en un bote de cristal. Oigo resonancias alred...
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Brillar. Sobre un fondo azul un vestido dorado, como la Torre Eiffel que no pretende, sólo brilla. A pesar de los años, de tantas mirada...
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Detrás del reloj Esconderé mi noche Ya no te espero
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Gracias Ale, Delia, Carlos y amigos anónimos (que ya sé quienes son), gracias por leer. Que la abstracción no les impida a mis textos llegar...
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Trece años, desde que toqué a tu puerta aquella tarde para venderte dulces de leche envueltos en papel anaranjado. Era la sexta puerta que t...
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Un brazo se extiende y alcanza un libro olvidado en el suelo del parque. Los dedos exploran la forma, luego la textura, subsisitida a la hum...
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Yo voy por ti. Tan natural como ir por un respiro cada vez, sin condición voy por ti. Tu piel es mi flor. Entre tu voz yo navego, embarcada ...
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No de este mundo. Quizá de allá, de un lugar no común, que esté vivo en el ritmo luminoso de una estrella, como un latido. No hablo de caer...
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Corazones de lazos invisibles transitando ligeros en la brisa corazones con alma que sin prisa se fugan sutiles e invencibles. Afectos en su...
martes, abril 17, 2018
Predecible
Predecible. Como la canción de moda. Así fue tu entrada y salida por mi vida. Llena de lugares comunes que me inventé como las nuevas flores que se envuelven en mentiras de seda. Nuevas formas del amor en los años del milenial. Mi alfombra de recuerdos que puedo extender hasta el mar no lleva mas tus huellas. Habrá gaviotas y otras aves que acompañaran la ruta solitaria de la sal hasta donde sólo haya un profundo y pacífico silencio, muy parecido al amor.
martes, abril 03, 2018
Ya puede caernos encima un diluvio de estrellas...
- Ya puede caernos encima una diluvio de estrellas
Le dijo en voz baja y al oído mientras bailaban esa vieja canción de Aute.
Luego del baile se fueron, se dejaron llevar por el diluvio. Se ahogaron, inmersos en tanto mar. Hasta que la ventana les gritó que ya había amanecido. Ella se fue antes.
A él se le metió la realidad por en medio de los ojos. Dolió tanto sentirla en su cabeza al mirar una fila de doce llamadas perdidas de alguien que lo buscaba.
A él se le metió la realidad por en medio de los ojos. Dolió tanto sentirla en su cabeza al mirar una fila de doce llamadas perdidas de alguien que lo buscaba.
domingo, abril 01, 2018
El objeto de mi ansiedad
Vuelve. Es de locos pronunciar en el vacío. Pero vuelve. Aunque suene tonto mi frenético discurso conducido por tabaco y cafeína. Vuelve. Sin ti las horas se han ido y no me queda mas arena en el reloj. Vuelve. Te ofrezco mi víspera, secuestra mis manos, roba mi pobre decisión de liberarme. Vuelve. Aquí hay rosas aún despiertas.
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