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domingo, octubre 30, 2016

La noche más larga de mi vida

Esa noche fue la más larga de su vida.  Estaba sola, con su vieja lámpara encendida. Y quién soy yo para estar atento desde la calle, nadie. Pero estaba ahí, aguardado por una señal, una mirada, un señuelo imaginario que nunca hubo. Siempre me gustó mirar ventanas. Me acuerdo de aquel viaje a Nueva York. Aquellos imponentes edificios en la zona de Manhattan, cientos de ventanas como cuadros conceptuales de otras vidas, tan distantes y ajenas a la mía, yo un simple mortal caminando por la calle, con un viejo abrigo negro, queriendo ser uno de ellos, un actor que sale a escena y se aparece, para mirar hacia abajo y encontrar al espectador que le observa, y sonreír, sonreír como si la vida estuviera realizada, resuelta, perfecta. Ese era yo. Pero debo regresar a aquella noche, a la noche mas larga de su vida.  No sé cómo, pero sé que ella lloraba, que tenía todo el destino en su contra. Un abandono, tanto de él como de ella misma. Veinte kilos de sobrepeso, ansiedad en cada respiro y todas las razones para no desear vivir. Y sin embargo, no tomó una de esas decisiones repentinas y si la hubiera tomado, no sé como pero yo me hubiera dado cuenta y entonces hubiera acudido. Pero no, esa noche permaneció en vela, a ratos escribiendo y en otros golpeando sus puños contra la mesa, desesperada, convertida en lágrimas, hecha un olvido.  Más no para mí.  Yo seguí ahí.  Un policía pasó, me miró con recelo, entonces caminé cómo encontrando mi rumbo, para luego regresar, volver a mirar y a esperar por ella.  Lo cierto es que esa noche nada para mí sucedería y todo para ella cambiaría.  Cuando amaneció, salió vestida de negro, pálida, con un pensamiento que no pude leer, y eso que yo, no sé cómo pero lo sabía todo sobre ella.  Esa mañana, dejó de tomar café, dejó el cigarro y la risa. Se concentró en comprar flores, en beber agua, como si ella también fuera una flor, que de una vez marchita quisiera levantarse, como una flor imposible, buscando en el agua la esperanza. Flor que al día siguiente salió, con la cara menos pálida, aún vestida de negro, con un detalle tan revelador  y tan leve, en su cuello había un botón rojo, un mínimo objeto, grandioso para mí.  Todos esos días la miré salir, la miré llegar.  Ella sabía que la observaba, no me dio ni la mínima señal para acercarme.  Me limité a estar ahí, presente, como para el día que ella estuviera lista a dirigirme una mirada. Dejé de trabajar, también de comer. Sólo por mirarla.  Sólo por saberla viva, intentando cambiar. Después de más de cien días, no sé cómo, ella había cambiado de color, de piel, de luz.  Estaba delgada, rubia, con más canas que ayer, pero hermosa. Yo más flaco y más abandonado de mí por verla a ella. Una tarde de regreso a su ventana, paso cerca, me miró, no dijo nada. No sé cómo pero eso fue todo para mí. Regresé a mi estudio, le escribí una carta y volví a mi acera acostumbrada.  A mirar otra vez.  Esa noche también fue la mas larga de mi vida.  En medio de la mesa, que formaba parte de aquel cuadro conceptual, apareció en el jarrón una rosa roja solitaria.  Luego como actriz, apareció llena de color, llena de vida. Sonrió hacia mí por un instante y despareció de mi vista. Entonces tuve el valor de subir y dejar mi carta por debajo de su puerta. Me marché y esa fue la noche más larga de mi vida. Jamás volví a verla.

Volví de la caída, mírame entera


No hay pasado que impida reinventarme
No hay futuro que lo declare imposible
Hay segundos transformados en quimeras
Y hay quimeras liberando lo indecible

Soy ruta transitada ya por tantos
donde dejo vestigios y hojas secas
soy luz anaranjada, soy quebranto
volví de la caída, mírame entera

martes, octubre 25, 2016

Cerca, lejos, dentro y fuera de mi memoria

En el pasado, tuve cerca un espejo de mar y muchos domingos de cielo y de tierra. Luego mi vida estuvo rodeada de montañas, azules y grises, serenas y mutiladas. Hoy mi presente es desierto, calma cuando hay oscuridad, una estrella entre otros brillos, una que brilla más. En mi futuro no hay raíz, he vivido en lugares tan distantes dentro y fuera de mi memoria, que no hay algo que espere que no sea, que mi estrella entre otros brillos, siga brillando más.

lunes, octubre 10, 2016

Destiempo

Un lapso
Hojas caídas
Último sol
La vida se mueve
Y yo me detengo
El pecho obedece a un extravío
Me cuesta respirar
Me acuso de morir
Sólo un lapso
La crónica inventada de este caos
Que acontece y se empodera
Sólo un lapso
Con el que me han dicho no se lucha
Se deja pasar y ya

Pero el que pase primero ganará


jueves, septiembre 22, 2016

Buscando en la ventana

Volvió de aquel viaje, en su mano llevaba el recuerdo de su cara, la textura de sus pestañas en los dedos y su olor, tabaco, loción, café y besos. Los paisaje azules se volvieron sepia. La habitación iluminada, al paso de las horas una escena en blanco y negro. Lo que vivió es un recuerdo. En silencio y frente a la ventana, como buscando respirar en el aire algún resto de aquello, al comenzar la noche y busca su olor en silencio.

martes, septiembre 06, 2016

Algo no resuelto



Cuántos somos, los que despertamos a las tres de la mañana e instintivamente buscamos la luna, como para no sabernos solos. Cuántos los que abrazamos la almohada y se nos humedece en los ojos un recuerdo. Cada vez que sucede y el insomnio me vuelve a dibujar, pienso en quién más, en cuántos más, de todas las edades y en todos los horarios, almacenamos en un hueco de la cama un trozo de nuestra vida no resuelta.

domingo, agosto 28, 2016

En medio de la noche

Una noche
    o un sueño
me despertó el amor
    o una visión
caminé acompañada
su piel me abrazó
   o fue la bruma
claro de lago
y nuestro reflejo
   o no me vi ahí
porque al volver a mi cuarto
al recostarme en la cama
me volví a dormir
   o tal vez morir

viernes, agosto 19, 2016

El sombrero hongo de Sabina

Hace mas de 25 años leí La Insoportable Levedad del Ser de Milan Kundera y hoy, no sé que cosa llevó a otra que terminé por pensar en el sombrero hongo de Sabina.  Un símbolo importante, digamos sobresaliente, dentro de la historia de amor de los personajes.  Un objeto ficticio, perdurable también en mi memoria. Muchas veces siendo mas joven pensé en portar un sombrero igual, llevarlo con un libro en la mano y salir a la calle, como para buscar cómplices, alguien que también hubiera leído la novela y nos identificaramos sin decir apenas nada. Portar un sombrero hongo y un libro, como para ser un híbrido de personajes entre Sabina y Teresa.  Algunas veces quise ser Sabina y algunas otras quise ser Teresa.  Terminé siendo algo muy distinto, al fin de cuentas real. Nuestra vida no es personaje de novela.  Sin embargo, la obra siempre me remite al amor imperfecto y humano, que queremos realizar y que se empeña en no cumplirse. Aprovecho para retomar entre fragmentos esta magnífica obra que, novelas vayan y novelas vengan, sigue siendo mi libro favorito

jueves, agosto 18, 2016

Guardar tu voz en una caja

Guardar tu voz, como en una de aquellas viejas cajas musicales, que al abrirla conversara con este soliloquio oculto. Para los días en que pudiera evitarse un desvarío o quizá desvariar más.  Pobre loca que conversa con la voz guardada en una caja, dirían las mentes coherentes. Yo diría que conversar con tu voz me salvaría. Yo no soy fuerte como para resistir la caída hacia el silencio.

lunes, agosto 15, 2016

Paris, Texas


Alguna vez había referido que yo nací y crecí entre la frontera de México y Estados Unidos, entre Tamaulipas y Texas, durante los años ochenta. Quizá por eso me proyecté visualmente en esta maravillosa película, filmada justo en esa época. Mi afortunado reencuentro con Paris, Texas me ha dejado más de lo que esperaba de una obra que recordaba muy poco o casi nada. 

En mi pequeña ciudad del lado mexicano, había alrededor de cinco viejas salas de cine que en su mayoría proyectaba cine de ficheras (género de la cultura popular mexicana de los años setenta  y ochenta; no apto para menores). Exceptuando a un par de salas llamadas Cinemas Gemelos, que proyectaba películas americanas y taquilleras, acudir al cine era de mala reputación. Los adolescentes mas apegados a las reglas o regaños de familia nos fuimos haciendo a la idea de ver el poco cine hollywoodense que llegara (léase Karate Kid o las películas de Rocky)  o si el presupuesto familiar lo permitía, tener acceso a películas por señal de cable,  de aquellas de antena parabólica que compartía el negocio local, o rentar  del mismo negocio las pocas películas copiadas, o sea no originales, en cartucho Beta grabadas con una videocasetera desde la misma señal de la antena parabólica. (Antes no había leyes contra la piratería). Aún así no dejaba de ser cine casi en su totalidad americano.  Yo crecí sin saber que era Cannes pero sí bien enterada de los Oscar. Por cierto, me hace gracia recordar estos hechos, tan distantes.  Pero volviendo al tema, París, Texas nunca habría llegado a un cine de Matamoros y al haberla encontrado 30 años después me envuelve en toda esta ambientación a la que he hecho referencia.

París, Texas, película europea, filmada en el sur de Estados Unidos, en su ambientación desértica, con hoteles de carretera y restaurantes de hamburguesas, es la narración de un amor imposible, que el mismo amor hace posible. No en la forma empeñada del final feliz y realizado que las telenovelas mexicanas a través de la historia (por cierto desastrosa) hacen creer. Sino del amor que trasciende, con base en una decisión dolorosa pero a la vez liberadora.

Una película de la cual si el espectador no tuviera referencias, sería mejor. No sabría a dónde le llevara la trama, pero le mantendría interesado en esa entrañable sencillez de lenguaje que contrasta con la riqueza visual de una fotografía extremadamente cuidada.  Otro dato que no pude dejar pasar es que la música de fondo en escenas fundamentales es mexicana. 

Una película memorable de la que no quiero contar más, precisamente para no revelar todas esas referencias que la harían perder su magia.

Gracias a Paris, Texas por un fin de semana de recuerdos.





jueves, agosto 11, 2016

Corazones

Corazones de lazos invisibles
transitando ligeros en la brisa
corazones con alma que sin prisa
se fugan sutiles e invencibles.

Afectos en sutiles cintas blancas
son señuelos entregándose a la luz
en su lenguaje de viento a contraluz
de armonía, sonidos y palabras.

Quiero seguir la huella de su estela
y ahondarme en su corriente de latidos
para olvidar el peso de la tierra.

viernes, agosto 05, 2016

La voz interna

A veces escribo en este blog para sentirme un poco acompañada. Mantener conversaciones únicamente con mi voz interna podría tener severas consecuencias. Mi voz interna, mi contrincante energético o taciturno, mi crítico interior de pensamientos insistentes. Desafiarlo me cansa. Aceptarlo me destruye. Abandonos y nostalgias. Lamentos y alegrías culpables. Un cóctel agridulce que al final de la copa se vuelve amargo, que me bebo por las tardes, cuando el ocaso me dice que es muy tarde para tomar fuerzas ese día. Que hay que volver a comenzar mañana. Siempre miré de reojo los libros de auto ayuda, me causaban desconfianza. También me burlé de aquellos que se quejaban y que vivían presos de otras voces. Hasta que mi enemigo se plantó en un lugar de mi cabeza. Quizá siempre estuvo en el espejo y yo era lo suficientemente fuerte para ignorarlo. Y la suma de cócteles cada tarde me han hecho vulnerable y permisiva.  Por cierto, recién ha comenzado el día. El mejor momento para llamar a la confianza. Si otros pasan por aquí y se reflejan, sentiré que somos varios tratando de callar nuestras propias voces, las de adentro y las de afuera. 

lunes, agosto 01, 2016

No seremos los mismos el siguiente verano

No seremos los mismos el siguiente verano.  Las películas que vimos serán historia. El espacio hoy vacío entre tus dientes estará ocupado y tendrás otra sonrisa, con otra mirada.  Hoy cargas y cuidas tu unicornio, lo abrazas y te duermes junto a él. ¿El siguiente verano lo vas a querer igual?  Estos días son de sol y con tus cabellos al viento mi vida debería colmarse de un feliz entusiasmo, de verte crecer y descubrir nuevas estrellas cada noche. Pero lo cierto es que un velo de melancolía me rodea. Como a cuenta gotas el tiempo se me va y poco a poco dejas de ser niña. Y yo te extraño desde hoy.

jueves, julio 28, 2016

Cuando el tiempo cobra para bien

Tienes la mirada tan azul. Cuando te conocí, no pude sostenerte la mirada, tus ojos sin querer me ahogaron. Imposibles las palabras, como parte de un naufragio. Un sentido de invasión que sin querer adentrabas en mi cuerpo. 

A pasos breves, con uno que otro toque de tus manos y una cantidad infinita de sonrisas, ocupaste un sitio real. En mi espacio, entre mis cosas. Acompañando la soledad de mi historia. Las cosas singulares se convirtieron en par. 

Cuando me llevaste al mar, entendí la profundidad, la comparé con tus ojos y el corazón se me volcó. Yo que nunca había entendido lo sublime. Yo que a cada paso pensaba en despertar del sueño. Pude entender que a veces el tiempo cobra para bien, para hacer algo bueno con la vida. 

Tienes la mirada tan azul y no puedo olvidar el mar, el Sur de México, nuestras manos acariciando el Caribe. Contando tus pestañas como se cuentan los días o los besos.

miércoles, julio 27, 2016

El espíritu olvidado del verano

Hace algunas semanas, por cuestiones de trabajo, le he dado vueltas y vueltas a lo que significa un proceso de transformación.  Y no doy con lo que tengo que hacer o hacia donde tengo que llegar. Hace algunas horas pensé que no doy o no llego porque para poder proponer un proceso que involucra personas, esencia, cultura, debo comenzar por mi propia transformación.  Y en eso estoy en cero.  Transformar, bendita palabra.  Cómo convertirse en algo mejor, cómo reinventarse, como pintarse de colores diferentes, sin dejar de ser uno mismo, para que la propuesta sea creíble. Tengo dudas serias y pensamientos existencialistas. Cómo voy a ser el ejemplo de la transformación si mi vida es enteramente subjetiva, dispersa, anti sistemática.  El espíritu olvidado de mi verano (como decía Amaral) es una consigna sin resolver. 

lunes, julio 25, 2016

Verano en la luna

Una vez en la luna, descargué mis pilas y decidí perderme horas, días, meses, lo que fuera.
Una vez en la luna decidí regresar.

Hoy tengo recuerdos de esos días
y un recuerdo sobre la levedad me seduce
mientras cargo bolso, mochila, lap top y cien pensamientos absurdos.

Una vez en la tierra, me quisiera marchar.

jueves, julio 21, 2016

Ausencia y nada

¿Será la ausencia la nada?  Imagino una habitación vacía, donde tus objetos y mis cosas ya no existen. O por lo menos no existen ahí, ocupan otro plano, otro lugar en el espacio, como si ocupar un espacio significara dar vida.  Imagino que no estás y entonces otra vez vuelve a aparecer la nada. No tengo palabras, ni emociones, ni siquiera tengo algo intangible como tu mirada. Entonces me aburro, o me angustio o entristezco. Me angustiaría por nada, porque mi vida estaría en medio de la nada. Y vuelvo al mismo ciclo, la ausencia será la nada. O la ausencia es la falta.  Y la falta un deseo perdido. Vuelvo al mismo ciclo, entonces vuelvo a la nada.

lunes, julio 18, 2016

Trece

Trece sueños en trece días. Te conocí en un día trece y una sorpresa más, eran las trece horas. Caminaste junto a mí después de preguntarme por una dirección. Y te dije sin pensar es por allá, a un paso de la calle trece. En un lapso demasiadas coincidencias.  Trece días durarían mis vacaciones. Trece piedras de colores, el collar que recibí cuando en la plaza te dije adiós y me miraste partir. Trece meses han pasado desde entonces y sigo soñandote en las lunas, arrancando al despertar las hojas de un calendario antiguo. Mi trabajo en el canal trece me hace olvidarte un poco, pero siempre regreso al mismo pensamiento, al otro lado del mundo, en un mes trece inexistente, quizá vengas a verme.

Electricity


Electricity
Reino Unido, 2014
Director: Bryan Higgins


Tal vez es un pecado sentarse a ver una película en medio del desorden de una mudanza. Pero el viernes en la noche, no quise saber más y me adentré en el catalogo de Netflix.  El resultado fue Electricity, una película que sin ser la mejor, puede valer mucho la pena.

Electricity es un filme independiente con una narración bien lograda. En hora y media nos cuenta sobre Lily, una joven alta y rubia, con todas las posibilidades para sobresalir, si no fuera por una afección que merma su calidad de vida, la epilepsia.  Sería muy fácil haber contado la historia de una chica luchando contra su enfermedad, con escenas cargadas de melodrama, al grado que el espectador tuviera que ir a buscar la caja de kleenex y mantenerla a un lado.  Pero lo que encontré fue un personaje que acepta su discapacidad y mas que buscar la cura, que no la hay, o preguntarse y reprochar su lugar en el mundo, busca reconciliarse con su pasado. En un trance de heridas y decepciones, el personaje no deja de ser colorido y esperanzador. 

Tocar fondo puede ser un lugar común, el mérito está en resolver la historia para evitar lo predecible y Electricity lo logra, al menos para mí.

Recomendable para cualquier noche en que se elija no leer un libro e intentar algo en la tele. 




miércoles, julio 13, 2016

¡Adaptación!

Adaptación es la palabra en este verano.  Recién me he mudado a otra ciudad mucho más pequeña, lo cual tiene su encanto porque el ritmo de vida es mas pausado, las distancias más cortas, el cielo más azul.  Aunque hay cosas que extrañas de una ciudad grande como la velocidad del internet, la inmediatez de ciertos servicios o el aire acondicionado. Soy fan del aire acondicionado! Nunca he sido una persona muy de ventanas abiertas, quiero decir, prefiero las ventanas cerradas al tener una particular relación conflictiva con el polvo.  Me enfada su desfachatez de meterse así por todas partes, descarado, silencioso e invisible, tanto que cuando he regresado a casa  hay una invasión en todos los objetos. Especialmente me pone mal tomar un libro, lleno de polvo, o querer usar un plato que tienes que lavar.  En las ciudades pequeñas se vive con ventanas abiertas y me está costando mucho trabajo cederle paso a ese elemento en mi mesa, repisa, vajilla, hasta en los muñecos de peluche de mi hija.  Apenas es la primer semana y creo desesperar.  Y aunque esta vez mi entrada no estuvo nada literaria, para mí resulta liberador contarlo y quizá encontrar que no soy la única.

sábado, julio 09, 2016

Sola en Irun

Me dijiste, a las 8 en la estación.  El tren sale a las 10, pero antes de partir tomemos con calma un café, que en casa no tendré tiempo de nada. Y llegué puntual, con mi mochila de ocho kilos, las botas puestas y el corazón para esperarte. Cuando el reloj me molestó con dudas, te marqué. Tu teléfono apagado me hizo alucinar, se quedaría dormido?, habrá tomado algo?, dónde está? No sé si alguien más ha vivido ese momento, o es un desvarío propio y recurrente cuando la escena donde te encuentras comienza a girar al alrededor, como si en el centro se agolparan todas las palabras, se aglutinaran todas las emociones y una voz en off dijera, muévete, reacciona, toma una decisión ahora. Después de muchos intentos fallidos en llamarte, cuando me senté para pensar, dos palabras en el whatsapp me aclararon el contexto.  No iré. Y entiendo que parecerá predecible pero bastó ese mensaje para regresar a la voz en off y hacerle caso. Me subí al tren. El vuelco de lo no esperado quizá me hizo dormir. No, para ser sincera no fue eso, fue la pastilla de emergencia que siempre llevo en el bolso, Desperté en otra estación. Sola. Ya no tenía mas pastillas para darme valor.  Lo que tenía era la vida de frente. Esperando que yo actuara. Llegué a Irun y comencé a caminar.  Unos pasos adelante las flechas amarillas me indicarían el camino. Mi destino hacia el símbolo de una concha.

lunes, julio 04, 2016

Real y realidad

Esto que ves no es real, lo real no lo puedes soportar. Sería tan dramático, tan duro, que falleceríamos al primer intento de enfrentarlo. Lo que respiras y yo no somos reales. La planta no te deja ver al microinsecto. El polvo es una nube, la lluvia otro momento. Mis pies pisan universos que no advierto en la húmeda tierra de la tarde. No puedo darme cuenta de lo real.  Y eso me agobia, asimilo mi pequeñez de ser humano. A lo más, puedo acceder a la realidad. Ese velo colocado por el que percibimos el tiempo.

sábado, julio 02, 2016

La imagen del tiempo cayendo

Vamos a trocar la palabra tiempo, por la imagen de un espacio ausente. Quizá al principio te cueste trabajo acostumbrarte. Pero prefiero este cambio radical a ser eternamente esclava. Hoy tiro al río mi reloj de pulsera y te entrego en cintas blancas las manillas de mis horas.

jueves, junio 30, 2016

Haz un esfuerzo y detente

Que mis ojos te han seguido tanto tiempo, por favor detente y déjame contarte con miradas que toda esta piel de cielo la fuiste transformando, yo sé, sin proponértelo. Esta secuencia lleva mucho de admitida, entre mis pasos, tu ruta y mis tropiezos.  En silencio te he deseado y he besado tus cabellos kilómetros atrás, sabiendo que cada intención hacia ti me acercaría.  Pero por un momento, ponle atención a mi presencia, al lenguaje mudo de mis manos, a la callada sombra que te sigue. Si un ápice de ti no se siente interesado, comprenderé que dar media vuelta y seguir en tu empeño es lo que siempre estuvo destinado. Pero no voy a llegar a casa con los brazos caídos sin que al menos me hubieras escuchado.  Detente, que he encendido la lámpara y la cafetera para contarte el silencio. Que la noche de grillos nos aguarda y yo espero que comprendas mi secreto.

miércoles, junio 29, 2016

Nothing is too wonderful to be true

Aquella noche salía de una tienda de café, la brisa del verano me hizo llamarte. En otra circunstancia no lo hubiera hecho, no suelo ser tan valiente como para marcar el teléfono y tomar la iniciativa, pero una amiga insistente me dijo no pierdes nada.  Otra vez mi voz de tonta, tartamudeando un poco. Y tú con esa claridad suave que transitaba desde mis oídos, me dijiste va.  Quedamos mas tarde en tu casa, yo llevaría mas café y tú seleccionarías la música.  Hablamos de todo, de viajes, de sueños, hasta del pasado que no siempre es cómodo, con intentos de abordarme, de buscar pretextos para tocar mi brazo, de buscar palabras para acercar tu boca. Los acordes de Eric Clapton en Wonderful Tonight fueron culminantes para invitarme a bailar, un manantial de estrellas empezó a fluir sobre mi cuerpo, en silencio pensé, valió la pena tomar la iniciativa para llegar hasta aquí, en un mundo donde afuera pasaba todo pero nada importaba, sólo la suavidad de acompasar mi cuerpo al tuyo en ese fragmento de tiempo. Hasta que en medio de un beso lo rompiste todo.  Dijiste salgo con otra. No debes estar aquí. Y al soltarme caí por el manantial convertido en cascada. Las estrellas se convirtieron en piedras de un asteroide destrozado encima de la corriente, golpeando mi cuerpo, acabando con la escena estelar, dejándome a la deriva.  Me pediste que me fuera.  Y me enfrenté sola a la realidad de la calle, donde no hay estrellas, ni luz, ni universos paralelos que se alineen a la desdicha. No era el fin del mundo no, ni el exterminio de una causa perdida, pero para una mujer de 35 años buscando con intensidad el amor fue como tocar fondo a todas sus historias fracasadas. Puede ser tan dramático como se quiera, aunque sólo sea una situación inconclusa que no llegó ni siquiera a ser amor. Pero ni Eric Clapton con todos sus acordes pudo consolarme. Es verdad que en ocasiones, ciertas veladas llenas de luz, terminan absurdamente oscuras.

jueves, junio 23, 2016

Elementos del olvido

La piel del abandono
es seca como el otoño
sepia como el tabaco
capaz de envenenar la punta de la lengua
al paso de un beso con intención de olvido
En el espacio de la emoción desplazada
la rugosa capa de la ausencia
se desgarra en estrías de intenciones
sobre un baile lento
cruel y suave
entre el anhelo y el desdén





miércoles, junio 22, 2016

Todo vuelve a redundar en el deseo

Tu piel de avellana me confunde
la arena es nada
eres ocaso detrás de un tul
Despierto y no distingo el horizonte
a razón de memorias voy delineando la suave duna
hasta revolcar en la caída sublime de tu apego
y perder otra vez la noción de este desierto
Como una hormiga en su universo pequeño, 
vuelvo a empezar sobre los granos de azúcar de un deseo

lunes, junio 20, 2016

Vida o sueño

En cualquier momento, un símbolo me llevará hasta ti.  Una hoja caída que yo siga en  la tarde puede que me conduzca hasta donde tus pies descansen.  La nube anticipada de la lluvia puede enviarme hasta el refugio de tus ojos.  También he pensado unirme a una fila de hormigas, al silencio de las mariposas, a la ruta del tren.  O quizá a la bruma, que cuando al despejarse te encuentre.  Cada momento, un fragmento y cada fragmento mi vida, o el sueño.  No lo sé.

jueves, junio 16, 2016

Postales

Dejaste la taza de café junto a mi libro y se detuvo el tiempo, porque yo también me fui y jamás regresé.  Preferí olvidarme del libro y de ti.  Y de las noches ocupadas por bruma y letras, saturadas de historias que nunca sucederían, porque dijiste muchas veces que no al futuro.  Que no a mis pasos que se acercaban a tus ojos.  Que no a mi propuesta de llenar los espacios con postales de momentos juntos. Dejaste el cielo artificial de nuestro estudio y las flores marchitaron esa tarde.  Y me marché. Quizá a buscar otras postales para llenar el centro vacío de mi vida.

martes, junio 14, 2016

El camino, la noche rota y mi desdibujo

Y en ese camino, cuando desperté en la cama sin el refugio que escondió mi cara, sola y con la noche rota, nunca queda otra opción que enfrentarse a la ansiedad.  Batallas recurrentes, que distinto a lo que se piensa, no te hacen mas fuerte.  Sólo acrecientan el temor.   Tomar agua, mirarme al espejo, esperar el movimiento de la luna que me diga que las horas van pasando y que pronto tendrá que amanecer, son mis manías respecto al tiempo. Como el momento en el cine, en que busqué de varias formas transformarme para ti. Tan opuesta a tu naturaleza simple y entusiasta, tan avergonzada de mi propio estado, tanto que me desdibujo y me vuelvo a colocar en el espacio, moviéndome hacia la aceptación de tu sonrisa, hacia ese refugio imaginado, lugar de deseo junto a ti.

El suéter negro, las gafas y mi demora

Desde un sueño, sentados en la fila veinte de un cine, tú con un suéter negro con cuello de tortuga y yo como siempre preocupada por saber como luzco, qué te parezco.  Hablas y te mueves con naturalidad, mientras que yo intento ser graciosa. El esperado intermedio me arrebata y como en otras ocasiones me da para huir hacia el baño, buscar el espejo y reconocer mi rostro, cambiar mi peinado, regresar en otro tono.  Tanto, que cuando he regresado te has ido y me culpo, como siempre, por la demora.  Camino hacia la salida del cine donde me esperas, con tus gafas un poco chuecas.  Un abrazo, entre tímido y apremiante me hace refugiarme entre los hilos de tu suéter. Entonces ya no sé mas de ti ni de mí.  Hay un camino hacia la noche del que hubiera deseado no despertar.

viernes, mayo 27, 2016

Mandalas

De pronto a su mente llegó una palabra inusual.  Poderosa y mística dicen algunos.  Sin embargo para ella era sólo una palabra.  Mandala.  Lo dijo en silencio. Y comenzó a dibujar con base en un pequeño circulo, un complejo bosque de figuras.  Esa tarde estuvo caminando por la plaza y  en varios puestos ofrecían antigüedades y libros viejos.  Un póster colgado de una pared falsa lleno de colores y formas, le invitó a acercarse y descubrir de cerca los mandalas.  Al verla, una mujer de cabello negro y ojos grandes, le dijo, "puedes conectar tu mundo interno con la realidad exterior" toma una hoja y llévala a casa, dedica unos minutos a la creación. Regresa mañana a contarme que ha pasado.  Esa noche, el cielo se abrió en varios fragmentos, desplegando figuras de colores.  En una noche solitaria, un pedazo de papel le acompañó en el nacimiento de cientos de estrellas nuevas. Su sangre se llenó de sueños y la palabra inusual se volvió parte de su esencia.

jueves, mayo 19, 2016

Neblina, niebla, yo.


Ligera, como una exhalación de cigarrillo, o el color tenue de un reflejo, como la frescura que después de una noche crece con la mañana.  Blanca y azulada, como el despertar de un sueño. Es la neblina a mi paso y su compañía puede resultar un consuelo.

Densa, como la incertidumbre, como las dudas mas graves en mi vida.  Como ojo nublado pero vigilante que espera mi reacción en ciertas horas.  Como ceguera de leche y circunstancia indirecta. Siempre quiero evitarte, niebla.

Pequeña sonrisa de sol

Pequeña sonrisa
fragmento de tres centímetros convertido en chispa
y luego en luz natural
de todos los espacios
Sin ti
la ausencia dispara golpes acechando mi ansiedad
Contigo
tus dientes de sol muerden la oscuridad de los huecos
y devuelven el canto a las horas
a los días
a los tiempos
Pequeña sonrisa de sol
tan pequeña en el inmenso universo
si faltaras
el mundo no estaría completo

martes, mayo 17, 2016

Hasta el internet tiene su día

¿Recuerdas la primera vez que te conectaste por internet?

Yo tengo el recuerdo que fue cierto día a finales de 1997, estaba en la oficina de mi jefa, que por alguna razón me encargó algo de lo cual no tenía la mínima idea de cómo hacer. ¡Si nunca había entrado a internet!  Este suceso puede resultar ridículo y tardío ya que la web estuvo disponible desde tiempo atrás y yo a mis veintitantos años estaba ajena a aquello.

La primera página a la que accedí fue Altavista, el buscador mas popular de los noventa, derrotado tras la llegada de Google. Aún recuerdo la primera sensación (tal vez nadie sintió lo que yo) una mezcla de curiosidad con misterio, porque en realidad internet era un misterio para mí.  No sé, pero yo me imaginaba a la red, como eso, una red de telaraña, donde una cosa conectaba a la otra y el espacio era infinitamente misterioso, donde podrías quedar atrapado en el tiempo.

Luego vendrían mas accesos, buscadores como yahoo,  correos por el hotmail.  Y un exceso de confianza en el uso de ICQ,  donde alguien te tocaba la puerta y resultaba emocionante.  Un indispensable Messenger y el incipiente YouTube. Hasta el omnipresente Google.

Han pasado tantos años que la vida postmoderna se cuenta casi toda a través del internet.

No estaría aquí escribiendo un blog.  Y al escribirlo vuelvo a sentir la emoción y el misterio de los primeros años, porque sé que mi mensaje llegará, a lugares insospechados, en una red de conexiones infinitas, como la vieja botella tirada al mar que imaginaste que alguien leería.

Feliz día.


viernes, mayo 06, 2016

Lugares en los que casi no se piensa

Al menos en México, existen ciertos lugares desolados y perdidos en el olvido.  No son precisamente callejones oscuros o sendas abandonadas.  Son en la mayoría de las veces, lugares limpios y ordenados, silenciosos y tenues.  Con aromas viejos a páginas amarillas,  con historias húmedas de mar, o resecas narraciones de desierto. Con cuentos de planetas, crónicas de selva, abrumadores misterios, mitos y ballenas. A los que siempre se quisiera llegar pero nunca lo podemos hacer. Porque cuenta más el tiempo afuera, el sentido práctico, las obligaciones diarias.  El "qué me va a quedar por ir ahí".  Poco a poco desaparecen ante el olvido de gobiernos, falta de atención y presupuesto. Ausencia de personas que se den el tiempo. A dónde pararán en el espacio todos esos objetos tangibles que llevan sus historias adentro, con sus pastas duras y sus recuentos.  A dónde ese inventario de secretos que sólo se saben al abrirse, como cajas mágicas de sueños.  Quizá en un mar inventado por ellos mismos donde libros y bibliotecas naveguen hacia el fin del tiempo.

martes, mayo 03, 2016

Doce fragmentos

Doce fragmentos de ti, forman mi vida contigo.  En cada fragmento hay un pedazo de corazón gastado, una cantidad de latidos disparados y un montón de respiros que acompañan toda esta experiencia. Yo no te regalo doce rosas, prefiero acomodarte en doce cuadros. Con tu rostro, mis muecas y el ocaso.

viernes, abril 29, 2016

Copenhagen



No antes en mis Fragmentos de Universo había escrito una reseña, Copenhagen bien vale la pena para estrenar este formato de texto.  Película del 2014 que llegó a mí sin que yo la buscara, como me suelen haber llegado la mayoría de las cosas que se quedan para siempre.

Con una banda sonora cautivadora, en particular la pieza medular de Stoffer and Maskinen "Vi to er smeltet sammen"  (Nosotros dos fusionados), una excelente fotografía y una estupenda narración, Copenhagen es la opera prima de un director al parecer independiente del que poco se conoce, Mark Raso, de origen canadiense y con experiencia previa en short films.

La película logrará atrapar la atención de adultos jóvenes en esa etapa platónica donde se piensa ser libre por siempre y capta también la nostalgia de adultos mayores, en un momento de la vida en el que te viste transitando en bicicleta con la chica de tus sueños. La búsqueda de una familia perdida entre los retratos de una Europa que todos hemos anhelado un poco, enmarca este movimiento de personajes a la deriva del tiempo, con el único propósito importante a cierta edad: vivir.

Siguiendo un guión muy bien trabajado, el filme refleja dos momentos muy actuales en las sociedades modernas, adultos atrapados en ropa de adolescentes y niñas que sostienen la mirada como jóvenes de veinte. Los dos personajes centrales, con edades diferentes, no son lo que su edad refiere, él de casi treinta, antipático y patán como un chaval de secundaria y ella de catorce años enigmática y osada como una mujer de veintiocho.  Cada uno en su propia percepción, se encontrarán sin saberlo, provenientes de una búsqueda ignorada, profunda y también ajena, la búsqueda del amor.  Y ese mismo punto los llevará a una confrontación con ellos mismos que los hará madurar.

Copenhagen es sin duda uno de los mejores descubrimientos de los últimos meses para esta mujer Generación X, cuya inspiración en el tiempo han sido las historias cotidianas, idealistas y europeas.

jueves, abril 28, 2016

Corazón de florero roto

Quebrada
como el silencio
como el rayo que ha quebrado nuestro cielo
como el florero roto en la ventana
que aún guarda una flor marchita por dentro



domingo, abril 24, 2016

Sobre un libro

Muchos escribieron algo referente al Día Mundial del Libro.  Y me quedé pensando en qué tenía yo que decir al respecto.  Sólo tuve ideas vagas o repetitivas y desistí de caer en un lugar común.  Pero ahora que vuelvo a pensar en esto, escribo y tengo un libro aquí enfrente, como paciente y silencioso amigo que me espera.  Creo que los libros tienen una personalidad de objeto pero también una esencia muy unida a la necesidad humana: la compañía.  Entonces dejan de ser objetos y se vuelven presencias. Están contigo cuando no quieres llegar solo al café.  Cuando en la sala de espera prefieres no hablar con nadie. Cuando se te cae un plan en día nublado y terminas por buscarle, cuando ya nadie te espera.

Debe ser que esta entrada esté cayendo ahora mismo en el lugar común que prefería evitar, pero quién si no el libro de mi mesa me ha dicho sin palabras que leer o escribir es mejor que esperar.

sábado, abril 23, 2016

Fragmentos

Fragmentos
de cielo en mi ventana
de tiempo en mis latidos
de oscuridad en mi sombra
El goteo de la tarde que transcurre
es bruma en mi cabeza
tu fragmentada imagen no deja de seguirme

viernes, abril 22, 2016

Hacia donde miras

Hay un cielo silencioso que te aguarda, no es nublado, ni luminoso, ni dulce.  Es el cielo al que miras recostado, a donde acuden tus ojos al abrirse.  Es la mancha que quisieras despintar, la preocupación de tus amaneceres, la oscuridad al apagarse la vela.  Pero si miras a tu izquierda en la ventana, casi siempre encuentras una luz. La farola, el sol o las estrellas.  La ventana del vecino desvelado.  Que no te abrume tu cielo desvalido. Intenta mirar hacia otro lado. Donde una chispa te diga intempestiva, no estás tan solo.

martes, abril 19, 2016

Cómo percibes tú la poesía

No hay una manera general de decir, la poesía es esto, debes sentir aquello, temblar de emoción o aburrirte como rana en el estanque sin agua.  La poesía tampoco es la relación de las letras con el amor, ni con el olvido, ni la tragedia.  Tampoco es la versión mas cursi de un ser o la herramienta de conquista de un osado. La poesía es mirar a través de otra ventana, es como pedirle prestado a un autor sus ojos y sus palabras para hablar de algo tan cotidiano, que de tanto estar ahí lo dejaste de ver.
Es como si aprendieras a leer con imágenes.  Eres libre a percibir la poesía como tus sentidos prefieran, la única condición es dejarse llevar.

domingo, abril 17, 2016

Vuelo azul

Son veinticinco sueños capturados
en un vuelo azul de mariposa
con el dedo pinchado ante la rosa
por memorias y cielos olvidados

Yo te busco a ti

Yo te busco a ti, con esta vida imperfecta. Con las huellas del olvido entre los brazos y la evasión enredada entre mis piernas, la que me hace huir y regresar, como una nube indecisa que no sabe si llover o mitigarse.  Yo te busco a ti y sé que no me buscas. Hay tantas distracciones en la calle y tanta soledad en mi penumbra.  Yo te busco a ti, ¿y tú qué buscas?

sábado, abril 16, 2016

Y exclamar con decisión
llevas hora por favor
Y hoy colgado de tu risa
soy un loco en la cornisa
haciendo equilibrios para Elisa

JMCano

viernes, abril 15, 2016

Gracias!

A las personas que se dan el tiempo de pasar por este blog y leer.

Espero que lo que encuentren pueda ser interesante para ustedes como lectores.

Gracias nuevamente.

jueves, abril 14, 2016

Estación

Una mirada hacia arriba
y la prisa en tu rostro bajando la escalera
mi invisible presencia matutina
ante el enigma de tus pensamientos
es el ruido urbano de las horas
cotidiana respuesta a mi pregunta
Te alejas y todo sigue
la gente que rebasa mi pasos
los vagones que se alejan
y el retumbar sigiloso de mil corazones latiendo
Nadie tiene que entender
te he perdido entre la gente
sin que te dieras cuenta



martes, abril 12, 2016

Por entregas

Por entregas
el correo
las series
los inviernos
las quincenas
los viajes
o los sueños
Las noticias
los mensajes
los silencios
las miradas
los enigmas
los deseos
Imperfecta entrega de un momento
es tu adiós envuelto entre montañas
tu presencia por entregas y a destiempo
por entregas me convierte en una extraña


Olvido

Leer pasos en lugares anteriores
pensando en que tus huellas podrían haberse quedado
pero sólo el sol sabe a donde fueron a parar
los instantes en que me pensaste
y el color de aquel día que partiste
como quien sube a un tren silencioso
y en cámara lenta olvida
me has puesto en un rincón de la memoria
como cuando se deja de recordar la textura de un árbol
que abrazaste y al que jamás habrás de regresar

lunes, abril 11, 2016

Qué duele más

De las crisis, cuál duele más, el dolor físico como el de una migraña que te taladra justo arriba del ojo izquierdo, o el dolor del amor que ha traicionado. Quiero pensar que el dolor físico puede pasar pronto, pero siempre conserva planes de regresar, Mientras uno se hace a la idea de que todo estará mejor.  ¿Y acaso el dolor del amor se va algún día?  El dolor del amor regresa y se instala, se hace el desentendido y se vuelve a hacer presente.  Entonces, no lo sé.  No sé que duele más, si mi enfermedad hostil o tu partida. Que no sana la herida al corazón.

viernes, abril 08, 2016

La tarde que huele a café con nubes

Esta tarde huele a café con nubes
a volátil sueño inalcanzado
a silencio de pájaros en lluvia
a risa escondida detrás de tus manos

miércoles, abril 06, 2016

Fragmentos de un árbol

Árbol solitario en el ocaso
refugio de pájaros ausentes
vestido inusual entre las ramas
cuerpo de texturas resistentes

Sombra anticipada de los vuelos
que vendrán a parar en temporadas
cuando el viento sople los desvelos
se borraran como velas apagadas

Yo seguiré de pie según mi suerte
anhelando momentos y llegadas
recordando tu presencia ante la luna
en las noches cuando  ya no tenga nada

viernes, abril 01, 2016

Horizonte y tierra

Tierra roja que abraza mi horizonte
con brazos infinitos y brillantes
ante un sol quebrado y deslumbrante
que creí perdido entre los montes

Besaré tu mirada por la tarde
y mis pies besaran esta tu tierra
de un ocaso la sombra que se cierra
esconde un corazón que adentro arde

Breve

Hay árboles que mecen pensamientos
son la danza silenciosa de un concierto
donde el viento pone música de fondo
y las aves marcan ritmo con su vuelo

jueves, marzo 31, 2016

Suaves versos en las horas con prisa

Buscaré tu latido entre mis venas
silente permanencia de un deseo
desde un día que vuela en su ajetreo
hasta mis noches caídas y serenas


Serás letra y espacio de mi verso
un fragmento de estrella inesperada
suave viento de sombra adulzorada
y pieza que completa mi universo


martes, marzo 29, 2016

Buenas tardes al sol

Con el cabello hambriento de brisa y la piel perfumada de verano, voy tejiendo un lazo entre tu cuello y mi boca, que sirva de refugio a mis sentidos, para desconcertar el tiempo y dar la espalda al abismo que me rehuso a mirar.

lunes, marzo 14, 2016

Jamás volvieron a verse

Ella, tan delgada y feliz, se hacía sus vestidos con pedazos de tela blanca, dibujando soles y cielos azules.

Él tan apagado, vestía de oficina con camisa gris y el color de sus zapatos se confundía con la calle.

En una esquina se encontraron y ella sonrió.  Como le sonríe a todos.

Y él callado la evadió, como evade a todos.

Después de unos meses, ella comenzó a vestirse de noche, su vestido era negro y sin estrellas.

Y a él le regalaron una camisa amarilla que un lunes se atrevió a usar.

En otra esquina se encontraron y ella no sonrió.  Como dejó de sonreír a todos.

Y él tan callado la miró.

A ella se le cayó su bolso en forma de luna

Y él le ayudó a recogerlo.

Le preguntó cómo estaba y ella no respondió.

Ella se perdió en la calle oscura y su vestido se confundió en la distancia.

Él entró en un bar.

A veces el universo no conspira.

Jamás volvieron a verse.



viernes, marzo 11, 2016

Común

Ser mujer es tan comúnmente común como tan común es la tormenta...  yo no lo escribí, lo escuché por ahí...

jueves, marzo 10, 2016

De la soledad en marzo

La soledad es un tema inagotable, una palabra que se puede escuchar a diario o  se puede leer en todas partes. Buscarle un sentido a la existencia también es un lugar trillado, donde muchos vamos a dar y nos miramos sin saber qué decirnos o cómo acompañarnos.  Ni quien nombre a la soledad, pero siempre llega.  Quien le dé la bienvenida que le sirva un café y cuide no se le enfríe, a ver si le cuenta su secreto. Quien la ignore que sonría.  Y quien se haya encontrado en plenitud un día, pero que por la noche en lugar de que el amor le abrace le ciña esa presencia no nombrada, que busque en su interior lo que haya quedado de un anhelo, se deshaga de lazos y libere sus horas, quizá llegará a ese lugar trillado donde vamos a dar los olvidados y aunque no encontremos la respuesta al menos nos haremos compañía.

martes, marzo 08, 2016

Más de marzo

Y como este mes me la he pasado describiendo, pensando y observando cómo transcurren los días de marzo, va otra percepción de mi universo fragmentado.

Sí, antes tenía el corazón entero
hoy lo tengo dividido en incontables fragmentos
es un rompecabezas de colores
cuyas piezas he de dispersar sobre mi tierra
porque no soy de agua ni de viento
porque ando y busco pisar fuerte
Vuelvo y me sostengo
armo y desarmo el corazón
cuidando de mi misma entre las horas
para mirarme al espejo
y encontrarme
no necesito que alguien más me busque


sábado, marzo 05, 2016

Otra vez marzo

Este viento de marzo siempre se presenta con un matiz de incertidumbre, no sabes si viene frío, no sabes si será cálido, pero te moverá el cabello y sentirás la nostalgia de otra estación que habrá de irse.  Aprenderás a leer en las horas, que una luz brillante  te sigue y no sabes si celebrarlo o admitir sin más que el tiempo pasa y es demasiado rápido, sobre todo cuando te sorprende ante propósitos incompletos. Marzo es el fin de otra cita que comenzó cuando te pintaste los labios color de otoño y envolviste tu cuello con hojas caídas.  Marzo es el tiempo de buscar un color pastel, de disipar las dudas con flores nuevas y revolver el armario, buscando remedios para evadir la tristeza

jueves, marzo 03, 2016

Un vuelco

Un vuelco y el corazón olvida
la flor marchita se esconde en la hoja
y así sin mas desaparezco

Un tramo y mi ser se siente mas seguro
mi torre se vislumbra entre la bruma
y mas de una vez el sol pide quedarse

Un lapso y me dejas de ver
al final la senda está perdida

martes, marzo 01, 2016

El color de marzo

¿Qué color le pondría al mes de marzo?
Amarillo para anunciar el sol
o verde en mención de la esperanza por las hojas nuevas
¿Con qué tono describiría tu presencia?
Blanca como un sueño cumplido y despertado
o gris por la bruma que a veces me reflejas
¿Cómo pintar el futuro en esta tierra?
Con un corazón naranja
para anunciar que el tiempo no se acaba
y mi luz ante tu bruma es infinita

lunes, febrero 29, 2016

Dibujar un árbol, tan perfecto e imperfecto como el propio corazón.

Retrato de un corazón imperfecto

Disperso y cálido
incierto y dulce
  así tengo el corazón 
que se pierde entre formas y palabras
que repite sin querer lo repetido
  desde los bordes que rebosan ansiedad
hasta el centro 
que late en silencio
y nombra el deseo de ser libre
  Altivo y desprendido
  Distante y eufórico
de hechura corazón de mis hilvanes
sutil reminiscencia de mis sueños


miércoles, febrero 24, 2016

Mirada hacia el oriente

Mirar al oriente es respirar distancia
sentir el anhelo de atravesar los cerros y volar
entre el azul de las piedras
y el gris de la carretera
Mirar al oriente es pensar en un abrazo
Un paisaje con molinos eólicos me dice que todo estará bien
Voy y regreso
Y lo que creí que no lograría lo resuelvo
a pasos
a respiros
a intentos
a logros
y a favor de nuevos vientos

Mi cielo azul, mi camino de hoy entre los cerros.

sábado, febrero 20, 2016

Días de Otoño

“Si no podemos amar viendo que la noche avanza,
celebremos una alianza con ese sueño mentido.
Un día acabará el olvido o acabará la esperanza.”
Días de Otoño (1962)

viernes, febrero 19, 2016

No esperes

Ni hoy ni nunca la lluvia tiene que venir a camuflar tus lágrimas. El pájaro que ayer pareció haberte sonreído con su canto no tiene por qué volver.  La rosa marchitará mañana.  Y así como esperaste en el café de la esquina a que viniera por ti sin haber aparecido, es probable que la tarde empiece a desdibujar su figura de tu lado. No esperes que las palabras sean promesas, ni que las promesas se cumplan. Aún el mas cálido y loco amor, se congela en el invierno. No esperes otra luna.  No esperes otro beso.  No esperes que alguien venga para acariciar tu frente. Espera nada y todo lo que no es nada, unirá poco a poco tus pedazos, llevará tiempo, pero un día al mirarte en el espejo, estarás entero.

miércoles, febrero 03, 2016

Un respiro

Un respiro
me puede llevar al otro extremo del puente
o al precipicio de la angustia
a la alegría de verte
o a la sombra de dejarte
a contener mi ansiedad
o a liberar la tormenta
a desembarcar mi ruta
o a quedarme quieta
Con un respiro esta tarde puedo decidir permanecer en la callada duda
o correr y perder el aliento
y tal vez más.

lunes, enero 18, 2016

El sol sin ti

El sol sin ti
es una caricia fría
espasmo y tormenta en mi eterna noche
He guardado las horas que me quedan
en un cuenta gotas color ámbar
para mirar mi reflejo en sepia
y buscarte hasta en las mínimas cosas.

miércoles, enero 13, 2016

Una más

Hoy me siento como si vislumbrara un cometa en dirección a mi cuerpo. Un golpe inminente. Una caída ya dispuesta. Aunque me mueva o pretenda no pensar, veo la ruta, soy el destino. Aquí no hay nada que salvar. Para el universo entero yo estoy bien, así que tendré que ajustarme al caos. Que hay cosas peores que recibir el impacto de un cometa, y yo soy una más.

lunes, enero 11, 2016

Buen viaje

Te has ido en lunes, cuando aún no me quitaba la camisa del domingo, ni la tristeza, ni el sueño. Pero la mañana golpea la puerta, pide entrar y la he dejado, para sentarnos los dos a recordarte. Adiós. Que tu viaje esté envuelto de colores y tus ideas tomen forma en otro espacio. Planeth Earth is blue and there´s nothing I can do. Buen viaje, mi leitmotiv cuando el futuro se me volvió sepia.

viernes, enero 08, 2016

Presente


Este cielo amanecido, con ojos grandes y grises, se asoma a mi ventana y sólo encuentra un café frío, tras el desvelo y la ausencia. Hoy mi cuerpo no escucha su latido, el vacío es un océano que ha inundado todo de silencio.  La esperanza se ha ido, ver bajar la marea es haber perdido cada intento como tantas veces y hay anhelos que ya no se recuperan. Mi corazón debe encontrarse en otro lugar, otro cielo hace diez años le dijo que debía encontrar su montaña, viajar en un cometa, amarrarse a un girasol. Debió abandonar este cuerpo sin sentido. Busco una voz que por dentro de mi diga que debo salir a perseguirlo, pero no la escucho, el incesante respiro del mar lo llena todo.
   

miércoles, diciembre 30, 2015

Con mi piel de sombra, bordaré tu cuerpo entre hilos de memorias

Con mi piel de sombra
Bordaré tu cuerpo entre hilos de memorias
Me adhiero a ti
Y apenas me percibes
Es así como pretendo este amor
Entre unión y distancia
Siendo satélite que avive tus latidos
Y manto en tu espalda a la caída del sol
Con un caracol de palabras
Te diré cuánto falta para llegar al mar

jueves, diciembre 24, 2015

Luna hoy

Fue la luna, la que puso el brillo de tus hombros en mis ojos perdidos de razones, la que me hizo comenzar otra vez en este cielo, que te refleja completa, con tus pasitos de nube galopante hacia la playa, para refugiar tus pies en un circulo de arena, que te haga mirar y volver entusiasmarme con tu luz en una noche, en que no esperaba nada.

miércoles, diciembre 16, 2015

Líneas

Este amor es flor de carretera
Que mira al ocaso acontecido
Va en línea paralela hacia el olvido
Uniendo a las hormigas en hilera

Es la marcha del tiempo en los segundos
La rítmica obsesión de una llegada
Es la vuelta al sol desde la nada
Es el tren que avanza moribundo

Como un surco de apegos sepultados
Ante la ausencia de todas las estrellas
Desdibujo en la arena de tus huellas
Y un distante latido abandonado

sábado, diciembre 12, 2015

Antes y después

Parece lento el viaje de las nubes, como la travesía del otoño en esta tarde. Pero el tiempo no perdona, cada gota de segundo es lacerante y cada instante sabe a un trago de temor. La sospecha de que afuera está el futuro, asomando en el ojillo de la puerta, me aleja de mi esencia que hoy parece derrotada. Hay un antes y un después en todas las historias. Mi antes comenzó en tus ojos, en el momento que adiviné tu rostro, en el trayecto que te vi crecer. Mi antes ya terminó, en el segundo quebrado que durmió tu risa, en el ahora en que espero que despiertes. Hoy el futuro imprudente me vigila. Después no sé qué haré.

jueves, diciembre 10, 2015

De los mejores versos de Fito Paez:

Sabe amargo el licor de las cosas queridas
Se acabó lo mejor, quién nos quita esta herida
Tu me pierdes a mí, yo te doy por perdida
Es la hora de huir, la despedida.



El piano es magnífico y la canción es tan bella que duele.

miércoles, diciembre 09, 2015

Wish you were here

How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls
Swimming in a fish bowl,
Year after year,
Running over the same old ground.
What have we found?
The same old fears.
Wish you were here.

-Waters, Gilmour-



Soy el alma perdida de la letra, que habita el espacio del silencio. La que inventa un sueño y el tiempo lo estrella contra el muro de cristal de una pecera. La que aprende a vivir de respiros prestados, porque al final se sabe que quien vive así de nada es dueño.


lunes, diciembre 07, 2015

Lo que nos queda después

El otoño guarda en tu cabello
los últimos rastros del verano
de mi andar contigo de la mano
de tu nido de besos en mi cuello

Palabras que cambian de sentido
esperas que quiebran el apego
solitarios desvelos abatidos
dos lugares vacíos frente al fuego

Otra piel el frío nos dibuja
y las hojas bailan otro verso
llevamos otra luna de universo
y el corazón punzado con agujas

 

jueves, diciembre 03, 2015

Entre lazos

Corazones de lazos invisibles
transitando ligeros en la brisa
corazones con alma que sin prisa

van en fuga sutiles e invencibles

Afectos en aereas cintas blancas
como señuelos dándose a la luz
su lenguaje de viento a contraluz
armonía, reflejos y palabras.


Pasar inadvertida entre su vuelo
Es desear con el viento hacer un nido
Y alojarme de huesped en su cielo

Deseo seguir la huella de su estela
y ahondarme en su corriente de latidos
para trocar sonido en acuarela.

miércoles, diciembre 02, 2015

Lo que podría suceder

Puede que un día te canses de atrapar en el aire todas mis imprecisiones. Que ya no te interese encausar mi ser disperso. Que tropieces con un objeto que tantas veces me pediste levantar. Que ya no abras las ventanas, no entiendas sobresaltos, no toleres las esperas. Que en una palabra me olvides. Y que en una tarde me diluya y me convierta en un río desviado, incapaz de encontrar el mar.

domingo, noviembre 29, 2015

Corazones ocultos

A le dijo a B que no tenía tiempo para comprometerse ahora, que lamentaba no estar listo. Entonces B tomó su bolso y se fue.  Esperaba que el teléfono volviera a sonar, pero pasaron semanas. Nunca llamó. 
En el aeropuerto alguien le dijo a B que tenía todo el tiempo del mundo para acompañarle hasta que su vuelo con demora se abordara. Entonces tomaron varias tazas de café y se entretuvieron hablando del pasado. 
Cuando C le llamó a D y contestó, su avión estaba por despegar.  Le dijo tengo que colgar, no es el tiempo para hablar de eso ahora.  Te buscaré después. Y colgó mientras B se sentaba a su lado y sin conocerse empezaron a hablar de los contratiempos.
A y C compartieron un taxi un año después.
Alguien los vio de lejos y dijo qué par de locos mojándose en la lluvia.
B y D se conocieron, viajaron, se amaron y se separaron.
Alguien conoce mejor que yo su historia.
Los solitarios, no importa con qué letra comiencen sus nombres, salen a la calle con un corazón oculto que secretamente busca un encuentro.

She has no time

Lonely people
Tumble downwards
And my heart opens up to you


From She has no time, a song by Keane

jueves, noviembre 26, 2015

El ciclo de lo incierto

Mi kitsh, mi desorden, mi caos.  Mi quebrada voluntad esparcida. Horas que aparentan rutinas, ausencias que las desmienten. La incertidumbre tiene una imagen en esta tarde nublada. Soy el cuerpo de la soledad ante las hojas caídas, soy el reflejo perdido en el eterno retorno.  Me visto de equilibrista y sonrío ante la cuerda, cubro de ironía la caída, pero todo es un disfraz. Una situación temporal. Una apariencia feliz, mientras el ciclo termina y la vuelta comienza de nuevo. Entonces regreso a mi cuarto de objetos esparcidos, a la rutina de inventar el orden, a la tarde oscura y sola. El cielo desprende la lluvia en la ventana. Unas gotas de belleza entre tanto desconcierto, la dosis para volver a enfrentar el silencio.

miércoles, noviembre 25, 2015

De un instante

Deshago los nudos del temor, repasando en silencio mi respiro. Quiero entender que el vacío no es amenaza, que más bien se aprende a vivir así, buscando un sitio a donde dirigir el tiempo para llenar de luz la estación donde transito ahora. Con pasos inciertos pretendo cruzar el puente, pero mi respiración se quiebra, alguien me ha robado lo aprendido. Vivo el instante que no quiero, porque vivirlo se siente como morir.

jueves, noviembre 19, 2015

Los soñadores

De un tiempo para acá, del cielo llueven pequeños pedazos de mosaico. Cada pieza es un fragmento de una historia desprendida que no encuentra su lugar. El suelo ha comenzado a endurecerse, las flores a derribarse.  Y la música del viento es un crujir de pasos que pisan los mosaicos desatando los lamentos. La belleza está perdida. Sólo los soñadores pueden reconstruir el horizonte y volver a inventar un amanecer, lejano a la lluvia. Ellos curan las heridas del desprendimiento y tejen un nuevo manto para cubrir los huecos en el cielo.

miércoles, noviembre 18, 2015

Murakami y mi afición por los lugares no comunes


Leí su nombre cuando estaba de paso por una librería de Sanborns, hace más de un año, pero no me detuve lo suficiente para considerar quién era.  Haruki Murakami quien se presentaba en la estantería con una decena de libros, como quien te muestra en un catálogo todo lo que te quiere vender. Califiqué sin saber su lectura como snob, pero admití que los títulos de sus novelas eran seductores, al menos para mí que busco lugares no comunes en los nombres de las obras.  No lo compré de inmediato. Pero justo eso fue lo que me hizo volver a mirar en otra visita a la tienda y comprar la primera novela suya que yo leería, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, un libro de más de 900 páginas que me atrapó precisamente por la singularidad de las situaciones que narra. No sé si los títulos son una atinada estrategia de marketing o una intención literaria legítima, pero conmigo funcionó y ante la lectura avanzada de la Crónica del Pájaro… me declaré su lectora, de quien también leería Norwegian Wood y en lista de espera Los años de peregrinación del chico sin color. Murakami creo que es un escritor para la posmodernidad y los que no crean en ella tendrán que acostumbrarse. Si hay que subsistir como escritor, hay que ajustarse a las nuevas formas que incluirá incorporar nuevas tendencias globales sin dejar de hacer propuestas serias. Las mismas tendencias son las que todos los días tienen algo que decir de él. Las que le alaban o le disparan hacia muchos kilómetros de distancia del arte. Por lo pronto yo puedo resumir que si bien sus libros en la estantería no son precisamente una promesa, valió la pena el riesgo de acceder al impuso de una compra. En Murakami descubrí los lugares a donde quería llegar y que hace mucho no encontraba.

Dime qué opinas y hagamos un dialogo.

martes, noviembre 17, 2015

Vuelta al sol

 
 
 
En el cumpleaños de mi hija

Una vuelta más al sol contigo
rescatando mariposas
acumulando dibujos
haciendo llover la risa.
Alargas las horas sin cansancio
y al invierno lo vistes con bufanda de colores.
Defiendes al murciélago
platicas con la araña
das de comer a la ardilla
o le cantas al pez que ya se ha ido.
Música de mi casa
sonrisa cuando duermes
ojitos de esperanza
Hoy inicia otro paseo por tu mundo.


lunes, noviembre 16, 2015

Casualidad en una taza de café


Era una tarde sin sol y mi café parecía más oscuro, cuando al levantar la mirada lo vi frente a mí asomándose también hacia el fondo de la taza.  Qué busca, pregunté asombrada al reconocer su rostro. Busco a Tomás y a Teresa. Los perdí hace años. Dime dónde debo buscarlos, al verte mirar en el café me pareciste una buscadora de personajes perdidos ¿lo eres? Soy más bien una buscadora de escritores perdidos, le dije, pero usted no es un escritor olvidado. El mundo entero sabe quien es. Él contestó, hace años que pienso sólo en ellos. Los dejé ir antes de tiempo, heredándome un insufrible peso que trato de disimular. Dime cómo encontrarlos, sé que me has leído y que también te has preguntado por qué mis textos reflejan una distancia entre mi alma y mi cuerpo. No supe qué responder, pero con la mirada lo guie nuevamente hacia el fondo de la taza. Supe que Tomás y Teresa jamás regresarían. Entonces dije, busquemos la levedad perdida en la belleza de la casualidad.

viernes, noviembre 13, 2015

Espera de aeropuerto


Los aeropuertos son depósitos de instantes. Lugares enclavados que con los años envejecen envueltos en la fachada de su época. Siempre despiertos, con ojos invisibles pero alertas.  Donde todo puede suceder, desde un delito hasta la situación más cursi.  A diario se dan cita las mentiras, los negocios, los abrazos y las pérdidas.  La misma gente que llega es la misma que se va, lo único que cambia es la forma del rostro, con el mismo color de las maletas, el mismo abrigo, la misma sombra.  Y en medio del oleaje interminable de presencias, se escucha esa música de fondo que jamás se apaga.  La música del movimiento en los salones de espera. La respiración de la prisa hace ritmo con los pasos, el silencio de la indiferencia es la pausa después de lamentar la despedida. La risa del encuentro es el preludio de los amorosos. Y así cada cosa lleva su resonancia.  Ni yo misma me percato del sonido de mi vida pasando por un aeropuerto más.  Pero ahí se queda como un eco, repitiendo tiempos hasta que llegue otro cuerpo y me desplace.  Siempre los mismos cuerpos, sólo cambian las caras.

 

martes, noviembre 10, 2015

El futuro en color sepia


 

Parece mentira que siendo Space Oddity una canción compuesta por David Bowie, que salió a la luz en 1969 y que fue mayormente conocida en 1975, yo nunca le hubiera puesto atención. Tuve que pasar por toda la melomanía de los ochenta, mi sobreactuado acercamiento al rock de los noventa y mis intenciones alternativas a partir del 2000, para llegar hasta el año 2013 y ver en un DVD la película Eva.  Sé que hubiera llegado a mí tarde o temprano, pero llegó en esa escena en la que un aparentemente derrotado Alex (Daniel Brühl) cobra fuerza en los acordes principales y se dispone a bailar con Lana (Marta Etura) haciendo a un lado a su aparente pareja. Aunque la película no es muy conocida, la escena me pareció encantadora, ambientada en un color casi sepia, donde el futuro parece estar envuelto en algo viejo. Una escena en el futuro con una canción del pasado.   A partir de ese momento Space Odditty se convirtió en el leitmotiv de mi vida, curiosamente no tiene nada que ver con mi pasado personal, no crecí con ella, no tiene una letra con la que identifique cierta experiencia, ni tampoco viví un momento especial al escucharla.  Pero Space Oddity es eso, una canción del pasado que se me presentó en el futuro, envuelta en un color nostálgico y oliendo a madera. Eso la vuelve para mí inolvidable.

 

jueves, septiembre 10, 2015

La búsqueda es inicio que termina y vuelve a comenzar


No soy yo, no me reconozco.  Equivocadamente busco mi ser anterior, el que no existe más.  No voy a decir que no sé en qué momento comencé a cambiar, porque claro que estuve consciente, tanto como lo estoy ahora. Aun así hay horas, semanas, tiempos indeterminados en que no me reconozco, que lo que veo cada vez en el espejo, es la imagen que no me acostumbro a ver, un cuerpo envuelto en algo que no deseo, una sonrisa escondida, unos ojos cansados. Una luz apagada cuando afuera se exige estar más encendida que nunca, porque se tienen todas las razones para estarlo.   Todos los lunes o todos los viernes, no importa el día, el silencio dicta que hay que intentarlo, pero qué hacer cuando la acción no cobra un resultado, porque falta la voluntad que se pierde apenas unos pasos después.  Se pierde o se deja ir, así sin más;  como si dijera me voy y se le contestara está bien.  Y al día siguiente volver a comenzar, a sacudir el ser apagado, de voluntad escurridiza, en medio de las sombras y el desorden. Preguntar en el aire por qué no resuelve nada, nadie contesta.  Yo soy el problema, yo soy la respuesta.  Pero dónde está la respuesta.

jueves, septiembre 03, 2015

El presente me mira de reojo

Ni reír, ni escapar
con un ojo en la nube por la lluvia que no cae
y el otro que se cierra por el sol que lo vislumbra
sólo un hombro me cubre el impermeable
mientras la duda descansa en mi antebrazo...
ni café, ni barquillo
ni reloj, ni llegada
la tarde está en otra parte

jueves, noviembre 17, 2005

Tú

A veces, desesperado, con el cabello sin luz, de toda la noche que anduviste por la vía, sin encontrar un pasaje donde sentarte a beber un poco de rocío de las julietas; te veo llegar a casa, solitario, sin ganas de hablar. Una sombra te rodea los ojos, es el desvelo, la ansiedad, el hueco. Y yo, de eternas vigilias sustraídas de tu frente, desde la taza de leche de las nueve, la rutina de quitarse el día de encima junto al cepillo de dientes, que pregunta por la forma de tu boca. Desde el tapete en la puerta, mas incompleto que yo, que te aguarda. Y llegas, me ves, y pareciera que encuentras lo perdido en mi cintura. La madrugada es un istmo, una perfecta sincronía de tierra y agua, la promesa y lo perenne. Canto de grillos que es un grito, peso que eleva mi abundancia, como un espasmo que me hace desprenderme toda, desintegrarme en gotas que van a parar a las julietas. Cuando te vayas. Cuando apenas den las siete. Y yo me tengo que ir a trabajar. Retomas la vuelta que dejaste inconclusa y no pasa nada durante el día.