Blog de experiencias cotidianas. Te hablaré de libros, de cine, amor y desamor. Te hablaré de lo que hablamos todos.
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jueves, diciembre 06, 2018
Para el que se siente el mas común de los lugares
Brillar. Sobre un fondo azul un vestido dorado, como la Torre Eiffel que no pretende, sólo brilla. A pesar de los años, de tantas miradas, de todas las fotos y las postales. De tantos recorridos por su estructura que habría quien se la supiera de memoria. Ya podría ser un lugar común a fuerza de su presencia. Y no lo es. En cada mañana hay unos ojos nuevos que desean conocerla. Un deseo que nace para volver a encontrarla. El asombro de una mirada ante una nueva perspectiva. La emoción por una nueva reconquista. Y con muchos años menos, el que se siente el mas común de los lugares, podría advertir que no es el lugar ni la presencia. Es la luz que se pierde y que se apaga, por tantas inconsistencias, propias y ajenas. Quizá para el que se siente el mas común de los lugares, una foto o el recuerdo de la Torre, pudiera inspirar que el deseo, el asombro, la emoción, la perspectiva, siempre regresan y traen consigo el dejar de creer que somos predecibles o comunes. Porque sí, somos el lugar y la presencia. Sobre un fondo azul, mi propia luz.
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