Debe ser que ayer me miraste y que en ese universo de tus ojos descubrí lo que siempre quise ser. Que después de tanto hoy pueda ver en mis brazos que no hay cansancio, sólo abrazos. Que pueda ver en mis piernas que no hay edad, sólo caminos. Que en mi respiro no se aloje la ansiedad. Debe ser que ayer me llamaste y mi nombre me supo diferente. Quiero esa mirada y ese abrazo. Quiero nuevos caminos y sabores diferentes. Quiero ese respiro que no abruma que me deja estar en paz contigo o sola.
2 comentarios:
¡Qué bello Graciela!
Dices tantas cosas en unas líneas que es verdaderamente emocionante.
Un abrazo.
Infinitas gracias Miguel por estar siempre por aquí y darte el tiempo. Un gran abrazo!
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