Leí su nombre cuando estaba de
paso por una librería de Sanborns, hace más de un año, pero no me detuve lo
suficiente para considerar quién era. Haruki
Murakami quien se presentaba en la estantería con una decena de libros, como
quien te muestra en un catálogo todo lo que te quiere vender. Califiqué sin
saber su lectura como snob, pero admití que los títulos de sus novelas eran seductores,
al menos para mí que busco lugares no comunes en los nombres de las obras. No lo compré de inmediato. Pero justo eso fue
lo que me hizo volver a mirar en otra visita a la tienda y comprar la primera
novela suya que yo leería, Crónica del
pájaro que da cuerda al mundo, un libro de más de 900 páginas que me atrapó
precisamente por la singularidad de las situaciones que narra. No sé si los
títulos son una atinada estrategia de marketing
o una intención literaria legítima, pero conmigo funcionó y ante la lectura
avanzada de la Crónica del Pájaro… me
declaré su lectora, de quien también leería Norwegian
Wood y en lista de espera Los años de
peregrinación del chico sin color. Murakami creo que es un escritor para la
posmodernidad y los que no crean en ella tendrán que acostumbrarse. Si hay que
subsistir como escritor, hay que ajustarse a las nuevas formas que incluirá
incorporar nuevas tendencias globales sin dejar de hacer propuestas serias. Las
mismas tendencias son las que todos los días tienen algo que decir de él. Las que le alaban o le disparan hacia muchos kilómetros
de distancia del arte. Por lo pronto yo puedo resumir que si bien sus libros en la estantería no son precisamente una promesa, valió la pena el riesgo de acceder al impuso de una compra. En Murakami descubrí los lugares a donde quería llegar y que hace mucho no encontraba.
Dime qué opinas y hagamos un dialogo.
Blog de experiencias cotidianas. Te hablaré de libros, de cine, amor y desamor. Te hablaré de lo que hablamos todos.
Entradas populares
-
No hay quien defina el dolor Te lo callas Lo asumes Te lo comes Cada quien hace con él algo diferente Te distorsiona Hasta que el espe...
-
De las crisis, cuál duele más, el dolor físico como el de una migraña que te taladra justo arriba del ojo izquierdo, o el dolor del amor que...
-
Cuando pienso en ti, bebo agua, para olvidar tu sabor en mi boca, para sentirme más pura después de tantos pecados. Nuestro reloj de arena m...
-
Sobre mi cara, la fuerza del viento. Yo miro al mar. Y tú me miras. Esperas que te diga si al fin voy a quererte. Si lo que me dice el vi...
-
Cuando pienso pienso en fragmentos me acuerdo de cosas escenas momentos Y sin más me pierdo estoy aquí pero a la vez me he ido resca...
-
Se ha ido; cansada de esperarlo a la sombra del roble. El sol nunca dejó de cortejarla. Ayer, después de mucho pensarlo, por fin aceptó ser...
-
Gracias Ale, Delia, Carlos y amigos anónimos (que ya sé quienes son), gracias por leer. Que la abstracción no les impida a mis textos llegar...
-
Escribir en el verano sobre la luz intensa que vuelve desde el olvido. Los que se van inmersos en la efervescencia confundida en libertad. L...
-
Nosotros parecíamos felices. Aunque de sobra se sabe que el concepto de ser feliz cada uno lo inventa a su manera. La palabra felicidad, si...
-
Pienso la posibilidad Me conecto Sonrío y acepto Llego al lugar Te encuentro y te descubro Eres la emoción que se infiltrará en ...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
2 comentarios:
Hola Graciela, es mi primera.visita, me gusta el blog. Buena recomendación. Aún no he leído nada de Murakami.
Un abrazo.
Gracias Jonh.
Publicar un comentario