Blog de experiencias cotidianas. Te hablaré de libros, de cine, amor y desamor. Te hablaré de lo que hablamos todos.
Entradas populares
-
¿Puedes ver estas líneas? Escribo y no sé cómo escribir, es como si mi cabeza estuviera metida en un bote de cristal. Oigo resonancias alred...
-
Se ha ido; cansada de esperarlo a la sombra del roble. El sol nunca dejó de cortejarla. Ayer, después de mucho pensarlo, por fin aceptó ser...
-
Gracias Ale, Delia, Carlos y amigos anónimos (que ya sé quienes son), gracias por leer. Que la abstracción no les impida a mis textos llegar...
-
Trece años, desde que toqué a tu puerta aquella tarde para venderte dulces de leche envueltos en papel anaranjado. Era la sexta puerta que t...
-
Un brazo se extiende y alcanza un libro olvidado en el suelo del parque. Los dedos exploran la forma, luego la textura, subsisitida a la hum...
-
Yo voy por ti. Tan natural como ir por un respiro cada vez, sin condición voy por ti. Tu piel es mi flor. Entre tu voz yo navego, embarcada ...
-
No de este mundo. Quizá de allá, de un lugar no común, que esté vivo en el ritmo luminoso de una estrella, como un latido. No hablo de caer...
-
Corazones de lazos invisibles transitando ligeros en la brisa corazones con alma que sin prisa se fugan sutiles e invencibles. Afectos en su...
-
Sobre mi cara, la fuerza del viento. Yo miro al mar. Y tú me miras. Esperas que te diga si al fin voy a quererte. Si lo que me dice el vi...
-
Guardar tu voz, como en una de aquellas viejas cajas musicales, que al abrirla conversara con este soliloquio oculto. Para los días en que ...
jueves, mayo 18, 2017
Cuando alguien se disfraza de Rey Midas
Sí, es como si afuera, con el disfraz de Rey Midas, uno fuera iluminando como el oro las mañanas nubladas o las tardes oscuras de los otros. Como si la risa fluyera como el jabón en la piel mojada, suave, fácil, fresca. Como si todo al pasar agregara la alegría. Pero cuando se ha dejado a los demás complacidos, sus manos se mueven en señal de hasta mañana, esperando por la luz del día siguiente. Uno baja por el portal y en la calle, la noche y el corazón en penumbras se encaran con el frío. La risa que fluía da paso al llanto silencioso, pesado, asfixiante. Como si todo al pasar agregara desamparo. Y los labios solo supieran pronunciar la palabra cuándo.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
2 comentarios:
Es que es mejor que eso se haga de corazón, no bajo un disfraz, porque lo es que es auténtico resiste el día y la noche, en cambio los que se ocultan tras máscaras y disfraces pueden traer lágrimas.
Un saludo
Un saludo y un abrazo Conxita! Gracias!
Publicar un comentario