Blog de experiencias cotidianas. Te hablaré de libros, de cine, amor y desamor. Te hablaré de lo que hablamos todos.
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No abras la puerta a las cinco de la tarde. El verano transporta otros fantasmas. Se disfrazan de viento, imploran por las rendijas. Mejor ...
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Sí, es como si afuera, con el disfraz de Rey Midas, uno fuera iluminando como el oro las mañanas nubladas o las tardes oscuras de los otros....
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Trece años, desde que toqué a tu puerta aquella tarde para venderte dulces de leche envueltos en papel anaranjado. Era la sexta puerta que t...
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Tanta lluvia no dejó algo bueno, al menos para mí. Creo que fue en esos días inundados cuando todo empezó a tramarse. Supongo que al no pasa...
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Un brazo se extiende y alcanza un libro olvidado en el suelo del parque. Los dedos exploran la forma, luego la textura, subsisitida a la hum...
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Fuera de foco, aquella sensación de incertidumbre. Por más que busqué el sol lo único que conseguí fue empaparme la cara mirando al cielo, s...
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Quien lo envió me recetó en la distancia tres gotitas de nube mezcladas en el agua. Desde entonces me invento el sueño y vivo por las noches...
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Bruma, deja de ser nostalgia. Recoge tu cortina y vete al desierto. Adquiere una causa, construye una nube perdurable y estática donde sí se...
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Un año posterior al octubre anticipado, a la mañana inusual y migratoria de aquel desayuno con la ventana hacia el mar. Sucesos de un otoño ...
viernes, octubre 13, 2017
El hueco del olvido
Hoy olvidó desayunar. Vino a darse cuenta del vacío a mas de media mañana y al pensarlo comprendió que un vacío viene de otro, que el hueco de no comer fue provocado por uno mas profundo que le habita. La figura de un chico sin mirada, la regresó a sus veinte años, donde el hueco existía por el hambre de vivir y de habitar un cuarto azul con una alfombra de colores para amarse. Cuando una guitarra era pan y un silencio el agua bebida a besos. El aire de la mañana la regresó a otro silencio. Dejó atrás al chico sin mirada, subio al coche ante un día repleto de faltas, mientras que una brisa suave de abandono le hizo olvidar el desayuno.