Blog de experiencias cotidianas. Te hablaré de libros, de cine, amor y desamor. Te hablaré de lo que hablamos todos.
Entradas populares
-
Bruma, deja de ser nostalgia. Recoge tu cortina y vete al desierto. Adquiere una causa, construye una nube perdurable y estática donde sí se...
-
Los segundos gotean, la fuente que ayer contenía frutas verdes, se convirtió en un recipiente desbordándose de tiempo. No lo pude soportar. ...
-
Se ha ido; cansada de esperarlo a la sombra del roble. El sol nunca dejó de cortejarla. Ayer, después de mucho pensarlo, por fin aceptó ser...
-
Nunca me había puesto a pensar en espejos negros. No es una metáfora, están en todas partes. La referencia me vino de una serie de televis...
-
Hace algunas semanas, por cuestiones de trabajo, le he dado vueltas y vueltas a lo que significa un proceso de transformación. Y no doy co...
-
No seremos los mismos el siguiente verano. Las películas que vimos serán historia. El espacio hoy vacío entre tus dientes estará ocupado y ...
-
Mi kitsh, mi desorden, mi caos. Mi quebrada voluntad esparcida. Horas que aparentan rutinas, ausencias que las desmienten. La incertidumb...
-
Esa noche fue la más larga de su vida. Estaba sola, con su vieja lámpara encendida. Y quién soy yo para estar atento desde la calle, nadie....
-
Hoy me siento como si vislumbrara un cometa en dirección a mi cuerpo. Un golpe inminente. Una caída ya dispuesta. Aunque me mueva o pretend...
-
La Vida de los Otros (Alemania, 2006) Hace nueve años, en una, ahora vieja, noche de mayo en Monterrey, entré a una sala del Cinemark...
lunes, marzo 27, 2017
Microrrelato 1
Daniel, como el de la canción de Elton John, también se fue en un avión esta noche. Fue breve su paso por mi vida. Quisiera haberle retenido. Imposible. El tiempo y el destino mandan. Su abrazo y su sonrisa congelaron mi momento como una instantánea de polaroid, de esas que ya fueron. Lo extrañaré por mas extraño que esto sea. Mi Daniel fue mío por poco. Y lo dejé ir. Como todas las empleadas de aeropuerto que conocen a su amor platónico y le dicen adiós cuando el avión despega.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
4 comentarios:
Amores fugaces y platónicos que se cruzan en destinos inciertos.
Destinos de aeropuertos. Intenso Graciela, te mando un abrazo.
Gracias Miguel! Por aquí andamos.
Lo bueno que tiene un amor platónico es que es perfecto por la idealización, y por eso, dura para siempre :)
Feliz domingo, muy buen mini relato
María, gracias por pasar! En algún momento de la vida, los amores platónicos nos salvan de ahogarnos en demasiada realidad :)
Publicar un comentario