Un manejo aceptable de los hechos, sería que me dijeras que te vas y yo te diera la bendición en la ventana, después de haber brindado por un amor acabado, por una soledad recién llegada.
Un final aceptable de la historia, sería encontrar la plenitud en esta casa, disfrutar de los ocasos y de un perpetuo otoño.
Pero más allá de los destinos o del punto donde tenga que acabar este trayecto, lo inerte me parecerá aburrido y lo sereno me parecerá incierto.
Entonces seré capaz de reniventar, de cambiarle la escena a la ventana, reemplazando tu figura diciendo adiós por un árbol que quiera florecer. Que de un brindis sucedan fuentes de agua, que traigan la vida, que hagan arcoiris con la luz y espanten la ausencia. Que el naranja del ocaso multiplique resplandores que espanten las sombras y sea la primavera.
Eso sería un manejo aceptable de mi vida si te fueras.
Blog de experiencias cotidianas. Te hablaré de libros, de cine, amor y desamor. Te hablaré de lo que hablamos todos.
Entradas populares
-
Era una tarde sin sol y mi café parecía más oscuro, cuando al levantar la mirada lo vi frente a mí asomándose también hacia el fondo de ...
-
Fue el amanecer decisivo. No había café. Los papeles estaban en el orden indicado. En el patio ya no estaban las baldosas, mis pies volvie...
-
Para dar cuenta de la sensación de ahogo que produce un cielo bajo, no basta enlazar los conceptos de bajo y pesado. La participación de la ...
-
Aquella mujer se enamoró de una torre. Sus manos claras se perdieron entre muros. Con vehemencia abrazaba su textura de arcilla, con anhe...
-
Alguna vez había referido que yo nací y crecí entre la frontera de México y Estados Unidos, entre Tamaulipas y Texas, durante los años o...
-
La Vida de los Otros (Alemania, 2006) Hace nueve años, en una, ahora vieja, noche de mayo en Monterrey, entré a una sala del Cinemark...
-
Animales Nocturnos (Estados Unidos, 2016) El nombre de Tom Ford no me decía nada hasta hace unas semanas. No sabía que es un diseña...
-
Los pasos de la cama a la ventana. Los ruidos de la ventana a la puerta. Cuántos respiros me gasto para llegar hasta el auto. Cuántas mirada...
-
Nunca me había puesto a pensar en espejos negros. No es una metáfora, están en todas partes. La referencia me vino de una serie de televis...
-
Cuando pienso en ti, bebo agua, para olvidar tu sabor en mi boca, para sentirme más pura después de tantos pecados. Nuestro reloj de arena m...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario